Avanza la “supergripe” H3N2 en Argentina: el Gobierno acelera la campaña de vacunación ante la llegada anticipada
Ante la expansión global y los primeros casos confirmados de la variante de influenza A H3N2 en Argentina, las autoridades sanitarias analizan adelantar la campaña de vacunación antigripal para intentar frenar la circulación del virus antes de la temporada alta.

Las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación advirtieron que la llamada “supergripe” —el subclado K del virus de la influenza A H3N2, caracterizado por una mayor transmisibilidad— ya se detectó en Argentina, con casos confirmados por secuenciación genética del Instituto Malbrán en dos adolescentes de la provincia de Santa Cruz y un niño de 5 años en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Debido a esta situación y a la expansión de la variante en otros países de Sudamérica y el hemisferio norte, el Gobierno está evaluando adelantar la campaña de vacunación antigripal prevista para 2026, buscando iniciarla al menos un mes antes de lo habitual. Tradicionalmente la campaña comienza a fines de marzo o principios de abril, pero las autoridades quieren que arranque antes para proteger principalmente a los grupos de riesgo: niños pequeños, personas mayores de 65 años, embarazadas, trabajadores de la salud y quienes tienen enfermedades crónicas.
El plan para anticipar la inmunización depende tanto de la capacidad de producción y el stock de vacunas disponibles como de la logística de distribución en las provincias, indicaron fuentes oficiales. Aunque las vacunas actuales no contienen específicamente la variante subclado K, los expertos señalan que aún ofrecen protección contra cuadros graves y hospitalizaciones, por lo que se recomienda que las personas de riesgo que aún no se vacunaron lo hagan cuanto antes.
Mientras tanto, los especialistas insisten en que la “supergripe” no es un virus pandémico ni completamente nuevo, sino una variante de la gripe estacional con cambios que le permiten evadir parcialmente anticuerpos previos, lo que facilita un avance más temprano de la circulación viral en el país.
La expectativa de las autoridades sanitarias es que la campaña de vacunación —al menos para los grupos de riesgo— pueda comenzar antes de lo habitual en 2026, con el objetivo de reducir el impacto de la influenza en un contexto de alta transmisibilidad.
