Australtex sigue operando, pero la incertidumbre crece entre sus trabajadores
A pesar de que la fábrica textil Australtex continúa en actividad en Río Grande, la incertidumbre sobre su futuro mantiene en vilo a sus trabajadores. La empresa depende de una decisión del Gobierno nacional que definirá si puede seguir operando dentro del marco legal vigente, lo que ha generado preocupación entre empleados y representantes sindicales.
El secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT), Roberto López, advirtió que la continuidad de la compañía está en riesgo si el Ministerio de Industria decide excluirla del régimen especial que ampara a las textiles. “Los compañeros están con una incertidumbre tremenda porque no sabemos si mañana, o la semana que viene, Industria dice que quedamos fuera de la ley”, expresó el dirigente en declaraciones radiales.
Un alivio temporal gracias a la justicia
Actualmente, Australtex funciona con normalidad gracias a una medida cautelar que le otorgó la justicia, permitiéndole operar mientras se resuelve su situación legal. Sin embargo, López remarcó que este amparo judicial no disipa el temor de los trabajadores, ya que no garantiza una solución definitiva. “Esto significa que tenemos que esperar ahora que Nación decida si quedamos dentro de la ley o no”, explicó.
El conflicto surgió a raíz de una decisión del Ministerio de Industria, que dejó fuera de la normativa a varias empresas textiles del país. Según López, cada compañía afectada ha tenido que recurrir a distintas estrategias para intentar sostenerse. “Desde Industria Nacional nos querían dejar a todos afuera. Es más, muchas empresas quedaron fuera de la ley y cada una va a pelear como puede”, señaló.
Empresas que cierran y una que sigue apostando
Mientras algunas empresas han optado por cerrar ante la falta de certezas, Australtex tomó el camino opuesto y sigue produciendo, incluso contratando nuevo personal. “Hace dos semanas tomaron 15 personas para trabajar”, destacó López, subrayando que la decisión de la empresa demuestra su intención de mantenerse activa.
El problema, según el dirigente sindical, no es financiero, sino político. “No es falta de plata, es una decisión que tiene que tomar Industria”, aseguró. En este sentido, recordó que en 2023, tras gestiones gremiales en Buenos Aires, se logró un decreto que extendía la protección por cinco años más. Sin embargo, una nueva exigencia documental por parte del Ministerio de Industria habría complicado el panorama. “Las empresas presentaron los papeles, pero mientras ellas dicen que está todo bien, Industria sostiene lo contrario. Y ahí está la pelea”, explicó López.
A la espera de una resolución
El proceso judicial y las negociaciones en curso podrían prolongarse, aumentando la incertidumbre entre los trabajadores de Australtex. López reconoció que la empresa está dispuesta a dar la batalla legal, pero advirtió que los tiempos de la justicia pueden ser largos. “Australtex va a seguir peleando, pero no sabemos cuánto va a tardar esto”, concluyó.
Mientras tanto, la fábrica sigue funcionando, pero el temor de los empleados persiste ante la posibilidad de que una decisión del Gobierno nacional defina su futuro.
