Arcor y Danone avanzan hacia la creación de una única empresa láctea que integraría La Serenísima
El sector lácteo argentino podría experimentar una de las mayores fusiones de su historia. Dos grandes jugadores del mercado, una compañía nacional y una multinacional europea, trabajan en un ambicioso plan para adquirir la totalidad de Mastellone Hermanos y consolidar todas las operaciones de la marca La Serenísima bajo una sola compañía.
Actualmente, los negocios de La Serenísima están divididos entre dos empresas: Mastellone Hnos., dedicada a la producción de leche, quesos y manteca, y Danone Argentina, que comercializa yogures, postres y otros productos refrigerados. La estrategia de ambas firmas es unificar estas actividades en una nueva sociedad, con participaciones iguales del 50% para cada grupo.
El primer paso en este proceso es la compra del 51% de las acciones de Mastellone Hnos. que todavía están en manos de la familia fundadora y de un fondo de inversión. Aunque ambas partes expresaron su voluntad de avanzar, aún restan definir los términos financieros de la operación.
La fusión permitiría integrar todos los negocios lácteos bajo una sola gestión, mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la posición de la nueva compañía en un mercado interno desafiante, caracterizado por la caída del consumo y el aumento de los costos de producción. Además, facilitaría una estrategia de marca unificada y el desarrollo de productos combinados, hoy limitados por las estructuras separadas.
La nueva compañía, que internamente ya se denomina «La Serenísima Unida», también tendría la posibilidad de potenciar su presencia internacional, aprovechando el prestigio de la industria láctea argentina y el acceso a una de las principales cuencas lecheras del mundo.
El contexto de la industria presenta desafíos: la producción de leche en el país se redujo cerca de un 10% en los últimos tres años y el consumo per cápita disminuye desde 2020. Sin embargo, el potencial exportador continúa siendo un atractivo para las grandes compañías del sector.
La operación, de concretarse, marcaría un hito en la reconfiguración del negocio lácteo nacional y podría completarse hacia finales de 2025 si las negociaciones avanzan sin mayores contratiempos.
