Advierten sobre la vulnerabilidad sísmica en Tierra del Fuego: el aporte clave del investigador Jorge Rabassa
La actividad sísmica en Tierra del Fuego no es un fenómeno nuevo, pero su monitoreo y comprensión han avanzado significativamente gracias a los estudios liderados por Jorge Rabassa, investigador del CONICET y referente en geociencias del extremo sur argentino.
Durante décadas, Rabassa ha liderado proyectos científicos enfocados en analizar la dinámica tectónica de la región, particularmente en zonas cercanas a la falla asociada a la Placa de Nazca. Su trabajo ha contribuido al desarrollo de mapas de riesgo y a la instalación de estaciones sísmicas en puntos estratégicos del territorio fueguino.
Entre sus múltiples aportes, el investigador ha insistido en la necesidad de fortalecer la infraestructura urbana frente a posibles terremotos, subrayando que muchas construcciones no están preparadas para soportar sismos de gran magnitud. “La geología de Tierra del Fuego es compleja y está en permanente actividad, por eso es indispensable continuar con la vigilancia científica”, ha expresado en reiteradas oportunidades.
Además, Rabassa ha hecho hincapié en el valor del trabajo interdisciplinario. En su visión, la gestión del riesgo sísmico no solo recae en los científicos, sino también en ingenieros, arquitectos y responsables de planificación urbana. Este enfoque integral permitiría crear entornos más seguros y resilientes para la población local.
Otro aspecto destacado de su trayectoria ha sido la promoción de campañas educativas dirigidas a la comunidad, orientadas a la preparación ante sismos. Para Rabassa, el acceso a información clara y la formación preventiva pueden marcar la diferencia en situaciones críticas.
En entrevistas recientes, también advirtió sobre el posible impacto del cambio climático en los sistemas geológicos regionales. Considera que el calentamiento global podría modificar ciertos patrones sísmicos, por lo que propone integrar esta variable a los estudios futuros.
El legado de Jorge Rabassa se manifiesta no solo en sus publicaciones científicas, sino también en una conciencia pública más informada sobre los riesgos naturales que enfrenta el sur del país.
