Advierten por el aumento de la sífilis y refuerzan la importancia de los testeos y la prevención
El aumento de las infecciones de transmisión sexual volvió a encender una alerta sanitaria en Tierra del Fuego. Si bien el último reporte epidemiológico muestra una estabilidad en los casos registrados en Río Grande, desde el sistema público de salud advierten que la mayor cantidad de diagnósticos responde al incremento de los testeos y a la búsqueda activa de pacientes.

La médica especialista en medicina interna e infectología del Hospital Regional Río Grande, Julieta Carballo, explicó que la provincia atraviesa una situación similar a la que se observa a nivel nacional.
«Hay un incremento de las cifras de detección de sífilis y eso también va aparejado a otras infecciones de transmisión sexual como HIV, hepatitis B o C, pero lo más alarmante es el diagnóstico de sífilis», afirmó. No obstante, aclaró que el aumento de casos registrados también está relacionado con la mayor cantidad de controles realizados desde el lanzamiento de las campañas de detección.
La profesional señaló que el objetivo es identificar infecciones que muchas veces cursan sin síntomas y evitar que evolucionen o continúen propagándose. En ese sentido, recomendó que los análisis para detectar infecciones de transmisión sexual formen parte de los controles médicos habituales.
«Cualquier persona mayor de 18 años debería tener serología para infecciones de transmisión sexual por lo menos dos veces al año, y obviamente si la persona se expone a alguna conducta de riesgo, realizarlo en ese momento», sostuvo.
Carballo indicó que la mayor circulación de estas infecciones se registra entre adolescentes y adultos jóvenes, principalmente en la franja de 15 a 40 años, y aclaró que no existe un predominio entre hombres o mujeres.
«En general, tanto hombres como mujeres, no hay un predominio de sexo en los contagios; es lo que más se ha registrado a nivel nacional y en la provincia», explicó.
La infectóloga remarcó que la prevención continúa siendo la principal herramienta para reducir los contagios y destacó la importancia del uso del preservativo, el autocuidado y el conocimiento de la pareja sexual.
«Hay que fomentar el autocuidado, el usar el preservativo, el saber con qué pareja sexual vas a estar. Son conductas de autocuidado personal que tienen que tener cimiento en la familia, en la educación y luego en la escuela», expresó.
Respecto de la enfermedad, explicó que la sífilis suele comenzar con una lesión denominada chancro, que generalmente no produce dolor y puede desaparecer sin tratamiento. Sin embargo, advirtió que esa desaparición no significa que la infección haya sido eliminada y que, si no se trata, puede avanzar hacia etapas más complejas y continuar transmitiéndose.
Uno de los principales riesgos se presenta durante el embarazo. Carballo alertó que la sífilis puede transmitirse al bebé y provocar consecuencias graves.
«Lo más riesgoso son las pacientes embarazadas que adquieren la sífilis durante el embarazo, porque hay complicaciones severísimas neurológicas al bebé. Pueden terminar en abortos o en malformaciones congénitas y complicaciones muy severas en su nacimiento», señaló.
Por ese motivo, recomendó que todas las mujeres en edad fértil se realicen controles antes y durante el embarazo, recordando que las serologías forman parte de los estudios que se solicitan en cada trimestre de gestación.
La especialista recordó además que la sífilis tiene tratamiento mediante penicilina intramuscular y que, detectada a tiempo, puede resolverse sin mayores complicaciones.
«La sífilis tiene tratamiento, es un tratamiento a través de penicilina intramuscular que se resuelve fácilmente, pero el peligro está en la transmisibilidad hacia otras personas al no tener el tratamiento», explicó.
Desde el Hospital Regional Río Grande remarcaron que las campañas de prevención buscan detectar casos asintomáticos, cortar la cadena de contagios y reforzar la importancia de los controles periódicos. La principal recomendación continúa siendo el uso del preservativo, la realización de testeos al menos dos veces al año y la consulta médica ante cualquier síntoma o situación de riesgo.
