NacionalesPolítica

A nueve días del golpe de 1976: internas militares, crisis del peronismo y un Congreso debilitado

En los días previos al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la situación política argentina atravesaba un deterioro acelerado. A solo nueve días del quiebre institucional, el país estaba marcado por tensiones dentro de las Fuerzas Armadas, un peronismo profundamente dividido y un Congreso cada vez más debilitado.

El gobierno de María Estela Martínez de Perón enfrentaba una crisis política y económica creciente, mientras distintos sectores comenzaban a considerar inevitable una salida militar. Dentro del propio peronismo, las disputas entre dirigentes políticos y sindicales profundizaban la fragilidad del oficialismo.

En paralelo, dentro de las Fuerzas Armadas también se registraban tensiones y movimientos internos. Los comandantes Jorge Rafael Videla y Emilio Eduardo Massera ya delineaban el esquema de poder que daría forma al futuro gobierno militar, mientras distintos actores civiles observaban en los cuarteles una posible salida a la crisis política.

El Congreso, por su parte, intentaba debatir alternativas institucionales frente al colapso político, pero su capacidad de acción era cada vez menor. Las discusiones internas y la falta de consensos impedían avanzar en soluciones que evitaran el quiebre del orden constitucional.

El clima social también estaba marcado por conflictos laborales, crisis económica y violencia política, factores que alimentaban la percepción de que el sistema democrático se encontraba al borde del colapso.

Finalmente, el 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas concretaron el golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucional e instauró una dictadura militar que se extendió hasta 1983 y dejó miles de víctimas del terrorismo de Estado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *