A 16 años del crimen de Marianela Rago: el caso que sigue conmoviendo y marcó un largo camino judicial
El caso de la joven estudiante vinculada a Río Grande, Marianela Rago, asesinada el 27 de junio de 2010 tras recibir 23 puñaladas, continúa generando conmoción y este sábado se prevé una jornada emotiva al cumplirse 16 años del hecho.

El expediente atravesó una extensa historia judicial: Francisco Amador, su ex pareja, había sido sobreseído en cinco oportunidades, pero en 2023 fue condenado a prisión perpetua por el delito de “homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y alevosía”.
El crimen ocurrió en el departamento de la víctima, ubicado en el barrio porteño de Balvanera, donde fue hallada sin vida al día siguiente por su hermano. La joven estudiante de periodismo presentaba signos de extrema violencia, tras haber sido atacada luego de regresar de un boliche.
Durante años, la familia de Rago reclamó justicia sin obtener respuestas definitivas. Amador fue detenido en 2010, pero posteriormente resultó sobreseído en reiteradas oportunidades. Recién en 2018 la Cámara revocó el último fallo y ordenó su procesamiento, lo que derivó en el juicio oral en 2023.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 lo encontró culpable y le impuso la pena máxima. En su resolución, se consideraron acreditadas las circunstancias de extrema violencia y el vínculo previo entre víctima e imputado.
La investigación incorporó más de 170 comunicaciones entre ambos, testimonios por episodios de violencia de género y peritajes que ubicaron al acusado en cercanías del lugar y la hora del hecho. Además, se constataron lesiones en el cuerpo del imputado compatibles con un intento de defensa por parte de la víctima.
Según la fiscalía, la joven fue atacada en horas de la madrugada, en un contexto en el que el agresor habría aprovechado un vínculo de confianza. También se determinó que no existieron signos de ingreso forzado al domicilio.
El crimen de Marianela es considerado un femicidio, aunque al momento del hecho la figura legal no estaba incorporada al Código Penal, lo que marcó parte del debate judicial posterior.
A 16 años del hecho, el caso sigue siendo un símbolo de lucha por justicia y de reclamo de su familia, que nunca dejó de exigir el esclarecimiento definitivo del crimen.
