DestacadasRío Grande

Violenta agresión a un joven en la puerta de un boliche reabre debate sobre seguridad nocturna

Un nuevo hecho de violencia vinculado a la actividad nocturna sacudió este fin de semana a Río Grande. Un joven fue brutalmente golpeado y abandonado en la vereda frente al boliche Quiu, ubicado sobre calle Perito Moreno, tras un confuso episodio protagonizado por el personal de seguridad del local.

El hecho ocurrió en la madrugada del domingo y fue presenciado por Guillermo, un remisero que transitaba por la zona. Según su testimonio, el joven había sido retirado del lugar tras un intercambio con una agente de seguridad. Poco después, otro empleado del boliche lo abordó de forma violenta: “Lo agarró del cuello, lo golpeó contra la pared y lo empujó con fuerza. El chico cayó al piso, se golpeó la cabeza y comenzó a sangrar”, relató en declaraciones radiales.

Lo más alarmante, según Guillermo, fue la reacción de los presentes. En lugar de asistir a la víctima, el resto del personal se limitó a pedirle al agresor que se retirara. “Se fue caminando tranquilamente mientras el joven seguía tirado, herido en la vereda. Nadie del boliche se acercó a ayudarlo”, denunció.

Ante la gravedad del episodio, el remisero decidió intervenir por cuenta propia: llamó a la policía y siguió al agresor hasta una zona cercana, donde logró dar aviso a las autoridades. El individuo fue detenido y, según confirmó el testigo, reconoció trabajar como personal de seguridad en el boliche.

El joven herido fue trasladado al hospital local y recibió atención médica. Aunque no se conocieron mayores detalles sobre su estado, el testigo confirmó que fue ingresado a la guardia y atendido por el personal de salud.

Este nuevo incidente revive las críticas hacia la seguridad en locales nocturnos y la falta de controles efectivos. Quiu, el boliche en cuestión, ya acumula antecedentes por irregularidades y clausuras previas. Ahora, distintos sectores de la comunidad exigen que se tomen medidas urgentes para evitar que este tipo de hechos sigan repitiéndose cada fin de semana.

“Esto no es un caso aislado. Muchos jóvenes son agredidos y, como están alcoholizados, no pueden defenderse ni recordar lo que ocurrió. Es una situación que se repite y que muchas veces queda en la impunidad”, concluyó Guillermo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *