La ciudad de Ushuaia incorporó oficialmente un nuevo espacio a su sistema de protección ambiental. Se trata de la Reserva Natural Urbana Los Morros, un sector de más de cinco hectáreas que deberá conservar sus características naturales y contará con un régimen específico para resguardar la biodiversidad, los humedales y el bosque nativo.
La creación del área protegida quedó formalizada el 22 de octubre mediante el Decreto Municipal 1964/26, que promulgó la Ordenanza 6654, aprobada en segunda lectura por el Concejo Deliberante el pasado 1 de octubre. La normativa establece las condiciones para preservar el predio y definir su utilización futura, priorizando la conservación ambiental y el acceso de la comunidad a espacios naturales.
La reserva comprende una superficie de 57.138 metros cuadrados, identificada catastralmente como Sección F, Macizo 48, Parcela 1G. A partir de la nueva disposición, el terreno quedó incorporado al Distrito Reserva Natural, una categoría contemplada dentro del Código de Planeamiento Urbano de Ushuaia que establece condiciones particulares para la protección de estos espacios.
Uno de los principales fundamentos de la medida es la importancia ecológica del sector. Los Morros alberga ambientes naturales que cumplen funciones esenciales para el equilibrio ambiental de la ciudad, entre ellas la conservación de especies autóctonas, el refugio de fauna silvestre y la existencia de sitios de nidificación. Además, la vegetación contribuye a la captura de carbono y al mantenimiento de los servicios ambientales que proporcionan los bosques y humedales.
La declaración también busca evitar que el crecimiento urbano comprometa las características naturales del lugar. En ese sentido, la protección legal permitirá establecer criterios para su administración y desarrollar acciones destinadas a preservar los ecosistemas presentes en el predio.
Sin embargo, la reserva no estará destinada exclusivamente a la conservación. La ordenanza contempla que el espacio pueda utilizarse para actividades educativas, investigaciones científicas, turismo y propuestas recreativas compatibles con el cuidado ambiental. También se pretende facilitar el acceso de estudiantes de establecimientos educativos cercanos y promover la participación de los vecinos en las iniciativas relacionadas con su conservación.
Otro aspecto importante será la elaboración de un Plan de Manejo, que deberá estar terminado dentro del plazo de un año desde la promulgación de la ordenanza. La responsabilidad estará a cargo de la Secretaría de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas, designada como autoridad de aplicación y encargada de administrar el área protegida.
Ese documento deberá incluir un relevamiento de las condiciones socioambientales, identificar los principales valores naturales que necesitan protección y analizar las problemáticas que podrían afectar al sector. También deberá contemplar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas existentes, para establecer posteriormente las medidas de conservación y los criterios de utilización del espacio.
Una vez elaborado, el Plan de Manejo deberá ser remitido al Departamento Ejecutivo Municipal para su aprobación, con intervención posterior del Concejo Deliberante. El mismo procedimiento se aplicará a las modificaciones que puedan realizarse en el futuro.
Con esta decisión, Ushuaia incorpora una nueva superficie bajo protección ambiental dentro de su territorio urbano. La implementación efectiva de la reserva dependerá ahora de la planificación de su manejo y de las acciones que permitan compatibilizar la preservación de sus ecosistemas con las actividades educativas y recreativas previstas para la comunidad.

