Ushuaia analiza cómo regular la creciente micromovilidad

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El crecimiento de los monopatines eléctricos y otros dispositivos utilizados para realizar trayectos cortos comenzó a generar la necesidad de establecer reglas específicas en Ushuaia. Un proyecto de ordenanza presentado ante el Concejo Deliberante propone regular la circulación de los denominados Vehículos de Movilidad Personal (VPM), teniendo especialmente en cuenta las características geográficas y climáticas de la ciudad.

La propuesta comprende a monopatines y patinetas eléctricas, monociclos eléctricos, hoverboards y Segways, entre otros dispositivos. El objetivo es establecer condiciones para su utilización en la vía pública, reducir riesgos y ordenar la convivencia con peatones, ciclistas y automovilistas.

El clima y las pendientes, entre los puntos considerados

Uno de los aspectos que fundamentan la iniciativa son las condiciones particulares que presenta Ushuaia. Las pendientes pronunciadas, la topografía de la ciudad, los fuertes vientos y la presencia de hielo o nieve durante determinados períodos pueden incrementar los riesgos para quienes utilizan este tipo de vehículos.

Los VPM integran las alternativas conocidas como micromovilidad y generalmente están pensados para desplazamientos urbanos relativamente cortos, con velocidades que suelen mantenerse por debajo de los 25 kilómetros por hora. Además de representar una alternativa al automóvil para determinados recorridos, su utilización puede contribuir a disminuir la cantidad de vehículos convencionales en circulación.

La iniciativa sostiene que el desafío pasa por incorporar estas nuevas formas de traslado sin descuidar las condiciones propias de Ushuaia. En ese sentido, plantea avanzar sobre prevención, educación vial y reglas específicas antes de que el incremento en su utilización genere mayores conflictos en calles y espacios peatonales.

Las veredas quedarían especialmente protegidas

El proyecto pone particular atención sobre los lugares destinados exclusivamente a peatones. La intención es evitar que monopatines eléctricos y dispositivos similares circulen por sectores donde puedan representar un riesgo, principalmente para niños, adultos mayores, personas con discapacidad y quienes presentan movilidad reducida.

También se contemplan campañas de concientización y acciones educativas destinadas a quienes utilizan estos vehículos, con recomendaciones vinculadas con la seguridad y el respeto de las normas de circulación.

Otro apartado alcanza a los comercios dedicados al alquiler de VPM. La propuesta establece que deberán brindar a los usuarios información sobre las condiciones para circular, las medidas preventivas y los elementos de protección recomendados antes de entregar los vehículos.

Una regulación que no apunta a prohibirlos

La iniciativa parte de reconocer que la micromovilidad ya forma parte de los desplazamientos urbanos y que puede constituir una alternativa económica y sustentable para distancias cortas. Por ese motivo, el planteo no apunta a eliminar estos dispositivos de las calles, sino a establecer un marco para su utilización.

El proyecto deberá ahora atravesar el tratamiento correspondiente dentro del Concejo Deliberante de Ushuaia antes de una eventual aprobación. De avanzar, la ciudad contará con reglas específicas para una modalidad de transporte que viene ganando espacio y que, por las particularidades climáticas y geográficas de la capital fueguina, presenta desafíos diferentes a los de otras ciudades.