Una madre reclama a OSEF insumos para su hijo con diabetes: “El año pasado terminó internado”

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Silvia Ozores pidió que OSEF garantice la provisión regular de los insumos que necesita su hijo Facundo, de 12 años, para utilizar su bomba de insulina. En declaraciones a AIRE LIBRE FM, denunció demoras de hasta cuatro o cinco meses y advirtió que la falta de materiales ya estuvo acompañada de una internación el año pasado.

La preocupación más inmediata está vinculada con una solicitud presentada el 12 de agosto. Según explicó, inició el trámite con anticipación para evitar interrupciones, pero casi dos meses después todavía esperaba la entrega. El 8 de septiembre recibió un correo que informaba el envío de la orden de compra al proveedor; sin embargo, al consultar posteriormente a la empresa, obtuvo una respuesta distinta.

“Me informan que todavía no hacen la compra por la deuda que OSEF mantiene con ellos”, relató. De acuerdo con su testimonio, existe un único proveedor de los materiales correspondientes al equipo que utiliza Facundo y las entregas deberían cubrir tres meses de tratamiento.

El niño tiene diabetes tipo 1 desde los tres años y utiliza una bomba infusora desde hace aproximadamente tres años y medio. Su mamá explicó que el dispositivo permanece conectado a su cuerpo y administra insulina, mientras los sensores permiten monitorear sus niveles de glucosa. Para la familia, esa tecnología representó una mejora en su vida cotidiana y una reducción de los pinchazos.

Ante las demoras, Silvia tuvo que recurrir a la ayuda de otras personas para sostener el uso del sistema. “Una familia de otra obra social me prestó los sensores y, obviamente, cuando a mí me los reponen yo se los tengo que devolver”, contó. Cada sensor dura alrededor de siete días, aunque puede requerir un reemplazo anticipado si se desprende durante las actividades del niño.

Cuando se agotan los insumos, Facundo debe volver temporalmente al esquema de aplicaciones y controles manuales. “Entre ponerle insulina y hacer los controles pueden ser entre diez y doce pinchazos por día”, señaló su madre. También indicó que esa situación exige ajustes constantes y aumenta el temor familiar a una descompensación.

Ese miedo tiene un antecedente concreto. “El año pasado nos pasó la falta de insumos y Facundo estuvo internado. Tuvo una hiperglucemia de 500 en su valor”, recordó Silvia. Por eso, insistió en que su reclamo busca asegurar la continuidad del tratamiento y evitar que se repitan las dificultades.

La mujer aseguró que presentó notas, envió correos, realizó consultas y recurrió a cartas documento sin conseguir una solución sostenida. “No puedo estar cada tres meses presentando una carta documento. Estoy agotando todas las herramientas que encuentro”, expresó.

“Hoy ya no me queda otra más que recurrir a los medios”, afirmó al explicar su decisión de hacer pública la situación. Su pedido a OSEF abarca tanto la entrega pendiente como la regularización de las próximas provisiones: “Necesito que esto tenga una solución y que se regularice”.