La historiadora y escritora Ana María Fernández participó de la 32ª Feria Provincial del Libro, donde presentó una investigación que recupera el trabajo desarrollado por las Hijas de María Auxiliadora en la Patagonia y las Islas Malvinas durante las primeras décadas del siglo XX.
La religiosa abordó especialmente su libro “Mujeres de la primera hora”, publicado en 2021 y dedicado a la historia del Instituto María Auxiliadora de Río Gallegos. También se refirió a “Con letra de mujer”, sobre la misión Nuestra Señora de la Candelaria, e “Isleñas”, obra de 2023 que reconstruye la presencia de la congregación en Malvinas entre 1907 y 1942.
Fernández explicó que su trabajo comenzó sin la intención de convertirse en una publicación. En 2004 accedió a las crónicas conservadas por la comunidad religiosa en Tierra del Fuego y encontró allí testimonios capaces de ofrecer otra perspectiva sobre el pasado. “Empecé a leer y me parecieron tan interesantes”, recordó en diálogo con La Opinión Austral.
Su investigación incluyó la transcripción completa de los registros escritos durante los 35 años de permanencia de las hermanas en las Islas Malvinas. Para las demás obras estudió documentos hasta 1916. Las Hijas de María Auxiliadora habían llegado a Tierra del Fuego en 1895, se instalaron en Río Gallegos en 1901 y arribaron al archipiélago en 1907.
La autora señaló que aquellas fuentes permiten analizar la tarea de las misiones desde documentos elaborados en el mismo período histórico. “Estas crónicas, que son fuentes de ayer y no tienen ninguna intencionalidad, pueden ser una iluminación para aquellos que con buena voluntad quieran hoy estudiar con fuentes genuinas”, sostuvo.
Al referirse a “Isleñas”, Fernández reconoció que la investigación le permitió descubrir una dimensión de Malvinas alejada de las discusiones bélicas. “Para el argentino decir Malvinas, en general, es remitirse a la guerra del 82 o, por lo menos, al enfrentamiento con los ingleses y la soberanía”, explicó. Sin embargo, aseguró que en las crónicas de las religiosas “no hay una línea en donde se hable de confrontación por motivo de soberanía”.
Según relató, las hermanas centraron su actividad en la educación y en el acompañamiento de la comunidad isleña. “Fueron capaces de vivir con la gente, de ponerse al servicio, vivir el Evangelio y hacer todo el bien que podían”, destacó.
La congregación abandonó las islas en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial. Los niños fueron trasladados a estancias del interior, la escuela quedó prácticamente sin estudiantes y las dificultades de transporte profundizaron el aislamiento. Ante ese escenario, el párroco les aconsejó retirarse hasta que terminara el conflicto, pero las religiosas nunca pudieron regresar.
Fernández consideró fundamental reconstruir estas experiencias porque la memoria colectiva suele relegar determinados acontecimientos y protagonistas. “La presencia de la mujer no fue resaltada; siempre estuvieron a la sombra de los salesianos”, afirmó. Aclaró que su propósito no es restar valor a la tarea de esa congregación, sino visibilizar una contribución femenina que durante décadas fue considerada secundaria.
Finalmente, invitó a profundizar el conocimiento histórico y directo sobre el archipiélago. “Las islas que tanto decimos que son argentinas son desconocidas para los argentinos”, expresó. Por ese motivo, alentó especialmente a los habitantes de la Patagonia a conocerlas y estudiar su historia más allá de aquello que aparece en los medios de comunicación.

