Un carnicero podría perder su empleo por la caída de las ventas

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La crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo golpean cada vez más fuerte a los comercios de barrio de Río Grande. En el comercio La Nueva Provincia, un trabajador de la carnicería enfrenta la posibilidad de quedarse sin empleo después de seis años, mientras las ventas de carne registran una importante caída y el propietario evalúa dejar de sostener esa actividad.

Ángel, empleado del sector, relató la difícil situación que atraviesa el negocio y explicó que la disminución del consumo llegó a un punto en el que los ingresos ya no alcanzan para cubrir los costos. Según señaló, la situación fue conversada con el propietario y ambos reconocen las dificultades para mantener el funcionamiento de la carnicería.

“Cada vez estamos peor. Cada mes la carne sigue subiendo, no hay venta, los sueldos no dan abasto, los impuestos suben a la locura”, expresó el trabajador, quien aseguró que actualmente la actividad no genera ganancias suficientes.

De siete medias reses a vender solamente una

Uno de los datos más preocupantes que aportó Ángel está relacionado con la cantidad de carne que comercializaban anteriormente y el volumen actual de ventas. Explicó que, durante los primeros días de cada mes y en fechas especiales, el comercio acostumbraba a recibir entre cinco y siete medias reses para abastecer la demanda.

Sin embargo, esa realidad cambió considerablemente. Actualmente trabajan con apenas una media res, que puede permanecer durante una semana antes de venderse por completo.

“Yo para esta fecha bajaba cinco a siete medias reses. Hoy bajo una”, manifestó, al señalar que la disminución representa una pérdida de comercialización de casi 500 kilos de carne respecto de los períodos de mayor actividad.

El trabajador también comparó las ventas habituales del Día de la Madre con las registradas este año. Explicó que anteriormente los clientes realizaban pedidos anticipados de cortes para asado, mientras que ahora la situación es completamente diferente.

“Yo en otros años para el Día de la Madre tenía siete medias colgadas para esta fecha. Tenía pedidos ya hechos y hoy no tengo un pedido para el Día de la Madre”, lamentó.

Los clientes se quedan sin dinero antes de mitad de mes

Ángel sostuvo que la caída del consumo está directamente relacionada con la pérdida del poder adquisitivo de las familias. Según explicó, muchos vecinos comenzaron a reemplazar la carne vacuna por opciones más económicas, como el pollo o el cerdo, aunque incluso esas alternativas resultan difíciles de afrontar.

El empleado describió un cambio importante en los hábitos de compra y aseguró que los clientes llegan cada vez con menos dinero al comercio.

“Antes, fin de mes decía el 20 o 25, ya sabés que no tenías plata. Hoy la gente, el día 12, clientes que vienen acá ya no tienen plata”, señaló.

La situación también afectó las ventas de otros productos alimenticios. Según contó, anteriormente podían comercializar hasta dos cajas de 48 hamburguesas en una jornada, mientras que actualmente necesitan varias semanas para vender cantidades similares.

Frente a este escenario, el comercio comenzó a ofrecer segundas marcas, promociones y productos más económicos para intentar mantener las ventas. Sin embargo, el trabajador reconoció que esas estrategias no alcanzan para recuperar el nivel de consumo de años anteriores.

La preocupación por quedarse sin trabajo después de seis años

La posible pérdida de su empleo representa una de las mayores preocupaciones para Ángel, quien lleva seis años trabajando en el rubro. El empleado explicó que conoce los números del negocio y comprende las dificultades económicas del propietario, aunque reconoció que la situación lo deja frente a un futuro incierto.

Según relató, ambos conversaron sobre la continuidad de la carnicería y la imposibilidad de sostener los gastos si las ventas continúan disminuyendo.

“Soy consciente de los números que manejamos, la cantidad de ventas que hemos perdido. Yo los números los hago y cada vez veo menos”, manifestó.

El trabajador también expresó su preocupación por las escasas oportunidades laborales que observa en Río Grande. Consideró que conseguir empleo en otra carnicería será complicado porque otros comercios atraviesan dificultades similares, mientras que la industria fueguina también registra problemas de empleo.

“Si yo me quedo sin trabajo acá en la carnicería, no voy a tener trabajo en otra carnicería porque está pasando todo lo mismo. Trabajo en una fábrica no voy a tener. ¿Dónde voy a tener trabajo?”, expresó.

La situación del comercio La Nueva Provincia refleja las dificultades que enfrentan algunos negocios barriales ante la reducción del consumo. Por el momento, el cierre del sector de carnicería y la desvinculación del trabajador aparecen como posibilidades planteadas durante la entrevista, sin que se haya confirmado su concreción.