Un carnero santacruceño fue elegido Gran Campeón Corriedale en la Exposición Rural de Palermo
La genética ovina de Santa Cruz volvió a sobresalir en la 138° Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional de Palermo. Un carnero de la Estancia Coy Aike, de Río Gallegos, fue consagrado Gran Campeón Corriedale, el máximo reconocimiento de la raza, reafirmando el prestigio de la producción ovina provincial en el principal escenario agropecuario del país.

Durante la jura compitieron un carnero de lana entera proveniente de Santa Cruz, con una finura de 29,6 micrones, y un borrego de media lana de la provincia de Buenos Aires. Tras la evaluación del jurado, el ejemplar santacruceño obtuvo el primer puesto y recibió las principales distinciones otorgadas por la Asociación Argentina de Criadores de Corriedale, la Asociación Corriedale del Uruguay, la Asociación Brasileña de Corriedale y la Sociedad Rural Argentina.
El reconocimiento cobra aún más relevancia porque el mismo animal ya había sido elegido Gran Campeón en la Exposición Rural de Río Gallegos, consolidando una destacada campaña y ratificando la calidad genética de la producción ovina santacruceña.
En los próximos días, el ejemplar podría participar del tradicional remate de Palermo o continuar su recorrido en la Exposición Rural de Bahía Blanca. En caso de ser comercializado, su genética podrá incorporarse a establecimientos productivos de distintas provincias argentinas e incluso de Uruguay y Brasil.
La Estancia Coy Aike, fundada en 1897 por Mauricio Braun, es uno de los establecimientos agropecuarios más emblemáticos de la Patagonia. Con más de un siglo de trayectoria, se convirtió en un referente del mejoramiento genético de la raza Corriedale. Actualmente es administrada por el ingeniero Rodrigo García, mientras que el director técnico de la cabaña, Brian Watson, fue el encargado de presentar el ejemplar ganador.
La consagración obtenida en Palermo vuelve a posicionar a Santa Cruz como una de las provincias líderes en genética Corriedale y pone en valor el trabajo sostenido de productores, cabañeros y equipos técnicos que, generación tras generación, impulsan el desarrollo de la producción ovina patagónica.

