Una expedición que combinará aventura, esfuerzo físico y compromiso social se prepara para partir desde Ushuaia hacia uno de los lugares más extremos del planeta. Tres kayakistas buscarán atravesar el círculo polar antártico remando, con el propósito de promover la concientización sobre el autismo, fomentar la inclusión de las personas con discapacidad y recaudar fondos para el Centro de Actividades Alternativas para Personas con Discapacidad (CAAD).
La iniciativa, denominada “Antártida Infinita”, estará encabezada por Diego Linares, Javier Siede y Juan Ignacio Tomaselli, quienes tienen previsto iniciar el viaje el próximo 2 de enero. El desafío contempla unir las bases antárticas Esperanza y San Martín, con una llegada estimada a esta última el 10 de febrero. La propuesta recupera el espíritu de una histórica expedición realizada en 1962 por el teniente Gustavo Giró, aunque esta vez el recorrido se intentará completar en kayak.
Para concretar la travesía, los protagonistas deberán enfrentar temperaturas extremas, fuertes vientos y condiciones meteorológicas cambiantes. El itinerario incluye 23 etapas de entre 30 y 50 kilómetros diarios, con jornadas que dependerán del estado del mar y de la resistencia física de los participantes. Antes de comenzar a remar, el equipo navegará durante cuatro o cinco días en velero para atravesar el pasaje de Drake y contará con un período de adaptación en territorio antártico.
Aunque dispondrán de una embarcación de apoyo ante posibles emergencias, los deportistas intentarán desarrollar el recorrido con la mayor autonomía posible. La planificación contempla aproximadamente 45 días entre la salida y el regreso a Ushuaia, siempre que las condiciones de seguridad permitan avanzar según lo previsto.
Más allá del desafío deportivo, el principal impulso de la expedición tiene una profunda motivación personal para Linares, quien es padre de un niño con autismo que asiste al CAAD. A partir de su experiencia familiar, busca visibilizar las dificultades que enfrentan muchas personas con discapacidad y sus familias, además de transmitir la importancia de garantizar igualdad de oportunidades y una mejor calidad de vida.
La aventura también tendrá un objetivo solidario concreto: colaborar con la construcción del edificio propio del CAAD. Para ello, los organizadores impulsan la búsqueda de patrocinadores, la comercialización de calcomanías y distintas actividades de recaudación. Una vez cubiertos los gastos de la expedición, los aportes restantes serán destinados a la institución. Quienes deseen colaborar podrán hacerlo mediante el alias CAADUSH.
Durante el recorrido, los participantes prevén compartir imágenes, transmisiones y novedades a través de la cuenta de Instagram Antártida Infinita. Para sus protagonistas, alcanzar el círculo polar será apenas una parte del logro: la verdadera meta es que esta experiencia contribuya a generar mayor empatía, respeto y comprensión hacia las personas con discapacidad.

