Tras 188 días, los trabajadores de Aire del Sur levantaron la ocupación de la planta

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Luego de 188 días de permanencia en la fábrica, los trabajadores de Aire del Sur finalizaron la ocupación de la planta y entregarán formalmente las instalaciones a la empresa Atoel. El cierre de esta etapa se produce en medio de la expectativa por el inicio de un nuevo proceso productivo que contempla la fabricación de 40.000 equipos de aire.

La jornada estuvo marcada por la emoción y el balance de los trabajadores, quienes durante más de seis meses sostuvieron la medida en defensa de sus puestos laborales y de las 140 familias vinculadas al conflicto.

Uno de los referentes de los trabajadores sostuvo que el levantamiento de la ocupación puede significar el cierre de una etapa, aunque remarcó que no representa el final de la lucha. En ese sentido, destacó la unidad mantenida durante los 188 días y aseguró que continuarán defendiendo el objetivo de preservar las fuentes de trabajo.

“Lo dimos todo, absolutamente todo”, expresó al realizar un balance de la medida, al tiempo que reivindicó el compromiso de sus compañeros y el acompañamiento recibido durante todo el proceso.

Los trabajadores también pusieron en valor el respaldo de sus familias, del sector metalúrgico y de distintos sectores de la comunidad que acompañaron las jornadas de protesta, participaron de las actividades y se acercaron a brindar apoyo durante la permanencia en la fábrica.

“Han tenido la convicción de llevar adelante esta lucha durante 188 días”, señalaron al destacar la resistencia sostenida por las 140 familias involucradas.

Con la finalización de la ocupación, se concretará la entrega formal de la planta a Atoel, dando paso a una nueva instancia que los trabajadores consideran clave para el futuro laboral.

En este contexto, existe expectativa ante la posibilidad de comenzar a transitar un proceso de producción de 40.000 equipos de aire, escenario que abre una nueva etapa para la planta y para los trabajadores que durante 188 días sostuvieron el reclamo por la continuidad de sus puestos de trabajo.

Para los protagonistas, el desafío ahora será transitar esta nueva etapa sin abandonar la unidad construida durante el conflicto y con la convicción de que la lucha sostenida durante estos meses puede convertirse en el punto de partida para recuperar la actividad productiva.