Trabajó 24 años limpiando casas para una inmobiliaria y a los 77 años reclama que le paguen

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Eliana Márquez asegura que dedicó más de dos décadas a realizar tareas de limpieza para una inmobiliaria, pero todavía no consiguió que le reconozcan económicamente su trayectoria laboral. Denuncia que estuvo diez años sin registrar y que durante gran parte de ese tiempo debió afrontar sus propios gastos de trabajo. Hoy necesita el dinero para comprar medicamentos y cubrir sus necesidades básicas.

A los 77 años, Eliana Márquez atraviesa una situación que la llevó a hacer público un reclamo laboral que, según asegura, permanece sin respuesta. Después de haber trabajado durante 24 años para una inmobiliaria, busca obtener una compensación económica por los servicios prestados y sostiene que hasta el momento no logró establecer un diálogo con quienes deberían atender su pedido.

La mujer explicó que su relación laboral se extendió durante más de dos décadas, aunque solamente 14 años estuvieron registrados formalmente. Los otros diez, según denunció, transcurrieron sin que sus empleadores regularizaran su situación.

Durante ese período, Márquez se encargaba de la limpieza de diferentes propiedades administradas por la empresa, incluyendo viviendas destinadas al alquiler. Asegura que sus responsabilidades no se limitaban a los días hábiles, ya que también debía trabajar los domingos.

“Le limpiaba las casas que alquilaba el día domingo y nunca tuvieron piedad conmigo, nunca”, recordó al describir las condiciones en las que desarrollaba sus tareas.

A esa situación se sumaban otros inconvenientes. Según relató, durante los años en los que trabajó sin registrar no contaba con vacaciones y tampoco recibía los productos ni la indumentaria necesarios para realizar sus actividades.

La mujer afirmó que debía comprar o trasladar por sus propios medios los elementos de limpieza, sin recibir dinero adicional para afrontar esos gastos.

Intentó dialogar con los responsables de la inmobiliaria

Lejos de buscar una confrontación, Márquez sostiene que su principal objetivo es encontrar una solución mediante una conversación directa con la familia vinculada a la empresa.

Según explicó, intentó comunicarse con el hijo de quien estaba al frente de la inmobiliaria, pero no consiguió que la recibiera para analizar su situación.

“Me gustaría que fuera más valiente y diera la cara como uno la da, de frente. Que hablemos, que no vamos a llegar a discusiones ni a nada, porque yo no soy de esas, me gusta ir de frente”, expresó.

También señaló que mantuvo contacto con una abogada relacionada con la firma, quien, de acuerdo con su versión, le habría manifestado que la situación estaba vinculada con una cuestión hereditaria.

Sin embargo, la trabajadora considera que ese argumento no debería impedir que se atiendan las obligaciones económicas que reclama.

“Cuando hay deudas, son deudas y se pagan. Porque si yo debo 10 pesos, 10 voy a pagar”, manifestó.

Está dispuesta a llegar a un acuerdo por los años registrados

Aunque su planteo inicial comprende los 24 años de actividad, Márquez aseguró que estaría dispuesta a negociar una solución que contemple, al menos, el período durante el cual estuvo formalmente registrada.

“Yo acepto, si es que yo no quiero los 10 años de negro, que me paguen por lo menos los 14 blanqueados”, señaló al explicar que su prioridad es recibir una respuesta concreta.

La mujer dejó en claro que su pedido no responde únicamente al reconocimiento de su trayectoria, sino también a necesidades económicas que enfrenta actualmente.

A su edad, aseguró que necesita contar con esos recursos para afrontar gastos cotidianos, especialmente la compra de medicamentos, una situación que vuelve más urgente su reclamo.

En ese contexto, insiste en que no pretende iniciar discusiones personales y que mantiene la esperanza de alcanzar una solución mediante el diálogo.

“Yo quiero que lleguemos a un arreglo, pero tranquilo”, remarcó.

Por el momento, no se conoce públicamente una respuesta de los representantes de la inmobiliaria sobre los planteos realizados por la extrabajadora, ni se informó si existe una resolución judicial relacionada con el reclamo.

Mientras espera que su situación sea atendida, Eliana Márquez mantiene firme su pedido de reconocimiento por los años dedicados a la actividad.

“Es mi plata, es mi trabajo”, concluyó, al sintetizar el motivo por el cual continúa reclamando una respuesta después de más de dos décadas de trabajo.