Trabajadores del Sanatorio Fueguino reclaman por sueldos fraccionados y falta de aportes
Empleados del Sanatorio de la UOM en Río Grande atraviesan una compleja situación económica debido al pago fragmentado de sus salarios, una modalidad que se sostiene desde hace más de un año. La situación involucra a personal de distintas áreas, desde administrativos hasta enfermeros, quienes denuncian el incumplimiento de obligaciones laborales por parte del sanatorio, propiedad de la Unión Obrera Metalúrgica.
Desde hace 13 meses, los haberes no se abonan en su totalidad: los trabajadores reciben un 50% a comienzos del mes, un 25% a mitad y el resto a fin de mes. Este esquema ha generado serias dificultades para afrontar compromisos básicos como alquileres, servicios o alimentación, y se suma a la deuda del aguinaldo de diciembre de 2024, aún pendiente de pago.
Uno de los integrantes del plantel de enfermería, en diálogo con Radio Aire Libre, expresó su preocupación por el rumbo de la institución: “Estamos sosteniendo el funcionamiento con nuestro esfuerzo, pero ya no alcanza. Queremos seguir atendiendo con calidad, pero necesitamos respuestas concretas”. Además, agregó que las condiciones actuales también afectan los aportes previsionales y de salud, lo que genera inseguridad entre el personal.
La relación con las autoridades de la UOM, dueña del establecimiento, es tensa. Los trabajadores afirman que han recibido advertencias y comentarios intimidatorios ante sus reclamos, incluso insinuaciones sobre posibles despidos o el cierre del sanatorio si continúan visibilizando la problemática.
“La falta de respaldo del sindicato, que es justamente nuestro empleador, nos deja en una posición de total indefensión. No se trata solo de dinero, sino de dignidad y de condiciones laborales justas”, señalaron desde el grupo de empleados afectados.
Una nueva audiencia se desarrollará el próximo martes con la intervención del gremio APSA (Asociación del Personal de la Sanidad Argentina), instancia en la que los trabajadores esperan obtener alguna respuesta formal por parte de la patronal.
El malestar crece no solo por el incumplimiento salarial, sino también por la falta de diálogo y el silencio del sindicato. “Esperamos que la UOM cumpla el rol que le corresponde y dé el ejemplo. No buscamos conflicto, queremos soluciones”, remarcaron.
Por ahora, la continuidad del sanatorio depende del compromiso del personal, pero el futuro es incierto si no se garantizan condiciones dignas de trabajo y una gestión más responsable.
