Trabajadores con empleo también recurren a la asistencia social porque el sueldo ya no alcanza

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La crisis económica comenzó a modificar el perfil de las familias que recurren a la asistencia del Estado en Tierra del Fuego. A los hogares afectados directamente por despidos o por la pérdida de ingresos se suman cada vez más trabajadores que mantienen un empleo formal, pero que después de afrontar alquileres, servicios y transporte se quedan sin dinero suficiente para comprar alimentos.

Desde el Ministerio de Bienestar Ciudadano y Justicia señalaron que este fenómeno obligó a cambiar los criterios con los que históricamente se analizaban los pedidos de ayuda. Tener un empleo ya no significa necesariamente que una familia pueda cubrir sus necesidades básicas y, por ese motivo, actualmente también se evalúan situaciones de trabajadores que solicitan módulos alimentarios de manera ocasional.

“Nos encontramos con gente que tiene trabajo y que paga el alquiler, paga el transporte público, paga los servicios y no le quedó resto para el alimento”, se explicó durante la entrevista. La situación llevó al área social a adoptar una mirada más amplia para determinar cuándo corresponde intervenir con algún tipo de acompañamiento.

El crecimiento de estos casos es significativo. Ante la consulta sobre si aumentó la cantidad de personas con empleo que necesitan ayuda alimentaria, desde el Ministerio reconocieron que el incremento fue “muchísimo” y señalaron que existen familias que no solicitan asistencia todos los meses, pero recurren al Estado cuando atraviesan un período particularmente complicado.

La crisis industrial golpea a toda la economía

La situación social está directamente relacionada con el escenario laboral que atraviesa especialmente la zona norte de Tierra del Fuego. Los conflictos en distintas fábricas, la pérdida de puestos de trabajo y la paralización de la obra pública repercuten posteriormente sobre comercios, almacenes y otras actividades que dependen del movimiento económico generado por la industria y la construcción.

Desde el área provincial señalaron que la demanda puede crecer abruptamente cuando se produce un conflicto laboral. Como ejemplos mencionaron las situaciones atravesadas por trabajadores de Aires del Sur y Mirgor, donde centenares de personas pueden quedar afectadas de un día para otro y comenzar a necesitar diferentes herramientas de contención estatal.

La asistencia no se limita únicamente a entregar alimentos. Dependiendo de cada situación familiar, también pueden gestionarse ayudas relacionadas con servicios, alquileres e incluso acompañamiento para acceder a espacios terapéuticos frente a la angustia provocada por la pérdida del trabajo.

Alrededor de 7.000 módulos alimentarios por mes

El volumen de asistencia refleja la dimensión de la demanda. Actualmente se distribuyen alrededor de 7.000 módulos alimentarios mensuales en toda Tierra del Fuego entre personas que reciben ayuda regularmente y quienes recurren al Estado de manera espontánea. Esa cifra no incluye los alimentos destinados a comedores y merenderos comunitarios.

Además, el Gobierno provincial acompaña aproximadamente a 150 comedores y merenderos distribuidos en distintos puntos de Tierra del Fuego.

Los pedidos también alcanzan al pago de servicios y alquileres. Sin embargo, desde el Ministerio reconocieron que los recursos son limitados y que no resulta posible responder a la totalidad de las solicitudes, por lo que se priorizan aquellos hogares que atraviesan situaciones consideradas de extrema vulnerabilidad.

Familias que nunca habían pedido ayuda

Otro cambio registrado durante los últimos meses es la llegada de personas que nunca antes habían solicitado asistencia estatal. Algunas perdieron su trabajo repentinamente y otras, pese a conservarlo, comprobaron que sus ingresos dejaron de alcanzar para sostener los gastos mensuales.

Desde el Ministerio remarcaron que solicitar acompañamiento estatal todavía genera vergüenza en algunos vecinos y cuestionaron los prejuicios construidos alrededor de quienes necesitan asistencia. “Es absolutamente digno pedir que un Estado te acompañe cuando vos estás atravesando una situación compleja”, expresaron.

Sin recortes, pero con recursos limitados

Pese al aumento sostenido de la demanda, desde el Gobierno provincial aseguraron que no se aplicaron recortes sobre la asistencia alimentaria ni sobre herramientas como la Tarjeta Bienestar. No obstante, también reconocieron que tampoco existió un incremento significativo de los recursos disponibles, lo que obliga a administrar las partidas con mayores restricciones.

La Provincia sostiene además diferentes mecanismos para intentar que la asistencia no quede limitada a resolver una emergencia inmediata. Entre ellos aparece la articulación con áreas laborales y centros de formación para que trabajadores provenientes de la industria puedan certificar conocimientos adquiridos durante años y contar con nuevas posibilidades de empleo o generación de ingresos.

También piden ayuda para regresar a sus provincias

La crisis produjo además consultas de vecinos que evalúan abandonar Tierra del Fuego y regresar a sus provincias de origen. Desde el Ministerio confirmaron que existen pedidos de acompañamiento para esos casos, aunque aclararon que son situaciones puntuales que se analizan individualmente y, cuando resulta necesario, se coordinan acciones con organismos de otras provincias para compartir los gastos del traslado.

Preocupación por los próximos meses

El escenario hacia fin de año genera inquietud dentro del área social. A la reducción de recursos provenientes de la coparticipación se suma una menor recaudación, situación que limita las posibilidades económicas tanto de la Provincia como de los municipios. A pesar de ese contexto, el Gobierno aseguró que continuará sosteniendo la asistencia alimentaria y la Tarjeta Bienestar.

La perspectiva expuesta durante la entrevista no fue optimista respecto de una recuperación inmediata. La continuidad de los problemas industriales, la menor actividad comercial y el cierre de negocios aparecen como factores que podrían mantener elevada la demanda social durante los próximos meses.