“Tincho la sigue peleando”: a casi un año del accidente, su familia habló de su recuperación
A pocas horas de una nueva edición del Gran Premio de la Hermandad, una fecha cargada de sentimientos vuelve a atravesar a la familia de Martín “Tincho” Thompson. A casi un año del grave accidente que sufrió el piloto, su hermana Yesica Thompson habló sobre su estado actual, el lento proceso de recuperación que continúa en La Plata, el esfuerzo económico y emocional de la familia y las innumerables muestras de cariño que siguen llegando desde el automovilismo.
“Se acerca una fecha que para nosotros es, por un lado, muy dolorosa, porque es recordar que hace un año pasó todo esto, pero por otro lado es una fecha que nos sigue llenando de fe y de esperanza”, expresó Yesica ante la proximidad de una competencia que históricamente ocupó un lugar muy importante en la vida de Martín.
La hermana del piloto destacó especialmente la fortaleza que Tincho viene mostrando desde aquel momento. “Mi hermano la viene peleando hace un año, todos los días de su vida. A pesar del pronóstico médico que teníamos, él sigue demostrando que tiene muchas ganas de estar acá entre nosotros y vivir su vida a fondo, como siempre lo hizo”, sostuvo.
El cuadro sigue siendo delicado y la recuperación avanza lentamente debido a la gravedad de las lesiones. “Tincho se está recuperando muy lentamente. Como sabemos, el daño cerebral que sufrió es grave e irreversible, algo que los médicos nos recuerdan permanentemente”, explicó Yesica.
Sin embargo, para sus seres queridos cada pequeña respuesta adquiere una dimensión enorme. “Esos cambios que para los médicos pueden ser mínimos o muy lentos, para nosotros son enormes. Cada movimiento, cada pestañeo diferente, representa muchísimo y nos da un nuevo hilo de esperanza. Seguimos, porque el gordo tiene ganas”, afirmó.
Martín continúa en La Plata con un acompañamiento familiar permanente. Su madre y su hermana Alejandra permanecen junto a él, mientras familiares, amigos y personas cercanas que no pueden viajar se mantienen comunicados constantemente. “Quienes no pueden hacerlo por cuestiones económicas o laborales nos acompañan desde acá, siempre apoyándonos”, explicó Yesica.
El tratamiento se encuentra cubierto por la obra social Luz y Fuerza, correspondiente al trabajo de Martín en la Cooperativa Eléctrica. Sin embargo, existen otros gastos que deben afrontar sus familiares. Entre ellos mencionó el costo adicional de una habitación individual y el alojamiento de su madre y su hermana, quienes permanecen instaladas en La Plata para acompañarlo diariamente.
“Lo que es el alojamiento donde se quedan mi mamá y mi hermana, que son las que están fijas allá, eso también lo bancamos nosotros como familia”, detalló.
Dentro de ese enorme esfuerzo cotidiano, Yesica destacó especialmente el rol de su madre. “Mi mamá es de hierro, mamá es una guerrera, mamá está ahí al pie del cañón con su hijo y con todo lo que conlleva, pero siempre feliz, siempre para adelante, siempre con una palabra cuando vos vas y te rompés, porque es así, la que nos levanta siempre es ella”, expresó.
El proceso también tiene momentos de agotamiento para quienes acompañan a Tincho desde hace casi doce meses. “Es una lucha de todos los días, hace casi un año. A veces nosotros también nos caemos, pero después pensamos cómo nos vamos a dejar caer si Tincho la sigue peleando”, manifestó. La familia continúa, aseguró, “con fe y esperanza, confiando en Dios y, sobre todo, en la fuerza que tiene él”.
Yesica también se refirió a comentarios que circularon en redes sociales sobre una supuesta decisión familiar de ocultar información vinculada con el estado de Martín. Descartó de manera categórica esa interpretación y explicó que hablar públicamente sobre la situación resulta emocionalmente muy difícil.
“Me ha pasado leer comentarios en Facebook donde dicen que la familia está escondiendo su pronóstico o que no queremos contar lo que pasa. Es muy difícil, pero no se trata de esconder nada. No hay nada que esconder de mi hermano”, aclaró.
Explicó además que tanto su madre como su hermana prefieren no brindar entrevistas y que ella asumió en algunas ocasiones la tarea de comunicar cómo se encuentra Tincho. “Mi mamá nunca quiso hablar, no se anima, y mi hermana tampoco. Yo ya lo hice con ustedes dos o tres veces y es dificilísimo. Cada vez que hablo de esto tengo que tragar saliva, pero realmente no hay nada que esconder”, sostuvo.
A medida que se aproxima nuevamente el Gran Premio de la Hermandad, las muestras de cariño provenientes del mundo del automovilismo adquieren una relevancia especial. Amigos y pilotos continúan recordando a Thompson e incluso llevan calcos con su nombre en los vehículos que participarán de la competencia. “Tenemos muchos amigos y pilotos de Tincho que llevan calcos con su nombre en sus autos. Eso es hermoso, la verdad que es hermoso”, destacó.
También recordó con emoción que recientemente volvió a circular una antigua entrevista realizada a Martín acompañada por el mensaje “te seguimos esperando, señor Thompson”. “A mí y a toda la familia nos llena muchísimo saber que no se olvidaron de mi hermano”, expresó.
Para Yesica, esas muestras de afecto permiten dimensionar el vínculo que Tincho construyó dentro y fuera de las carreras. “Más allá de todo lo organizativo y de lo que pueda haber detrás de una carrera, lo importante es la persona y que se acuerden de él”, señaló. Luego agregó: “Todo esto habla muy bien de él, de la persona que es. Es un excelente amigo, un excelente hermano, un padre ejemplar. Es muy querido el gordo”.
La solidaridad también quedó demostrada después del accidente ocurrido durante la edición pasada del Gran Premio. Yesica volvió a agradecer especialmente a los pilotos chilenos, quienes tomaron una decisión que tuvo un importante impacto para afrontar los gastos de la familia.
“Mi mamá siempre me pide que lo mencione y a veces me olvido: quiero agradecer muchísimo, muchísimo toda la ayuda que nos brindaron los pilotos chilenos el año pasado”, manifestó.
Luego de que se devolviera a esos competidores el dinero correspondiente a la inscripción de la carrera, los pilotos decidieron no conservarlo. “Cuando a los pilotos chilenos se les devolvió la plata de la inscripción a la carrera, ellos en vez de quedársela, la brindaron toda para Tincho”, contó.
Ese aporte fue utilizado durante varios meses para solventar gastos relacionados con la recuperación de Martín en La Plata. “Ese dinero fue utilizado hasta hace muy poco tiempo, todo en La Plata para Martín”, explicó Yesica.
A casi un año de aquel día que modificó completamente la vida de los Thompson, una nueva edición del Gran Premio inevitablemente traerá recuerdos dolorosos. Pero también será una jornada atravesada por la esperanza, el acompañamiento y el cariño de una comunidad que continúa esperando a Tincho.
“Ese gesto habla muy bien de ellos y también representa lo que significa esta hermandad que genera la carrera”, resumió Yesica sobre el apoyo recibido. Una hermandad que, esta vez, volverá a ponerse en marcha llevando también el nombre y el recuerdo permanente de Martín Thompson.

