Un informe del Ministerio de Salud de la Nación ubicó a Tierra del Fuego como la provincia con el menor índice de mortalidad prematura asociada a enfermedades no transmisibles. El relevamiento también muestra diferencias entre hombres y mujeres y permite identificar cuáles son las enfermedades que generan mayor impacto en la salud de la población.
Tierra del Fuego se destaca en el mapa sanitario argentino por presentar el indicador más bajo de años potenciales de vida perdidos a causa de enfermedades no transmisibles (ENT). Así lo establece un relevamiento nacional que analiza la evolución de la mortalidad y compara la situación de las distintas provincias.
El estudio, elaborado por la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Enfermedades No Transmisibles, reúne información correspondiente al período comprendido entre 1997 y 2024. Entre sus principales resultados, señala que la provincia fueguina registró una tasa ajustada de 24,3 años potenciales de vida perdidos cada 1.000 habitantes, considerablemente inferior al promedio argentino de 32,6.
Este indicador permite medir el impacto de las muertes que ocurren antes de determinadas edades y constituye una herramienta para evaluar la mortalidad prematura. En la comparación nacional, Tierra del Fuego aparece con el valor más bajo, mientras que Misiones se ubica en el extremo opuesto, con 44,4.
Las enfermedades cardiovasculares, entre las principales causas de muerte
Aunque la provincia presenta indicadores favorables en relación con otras jurisdicciones, las enfermedades no transmisibles continúan representando un desafío para el sistema sanitario.
En Tierra del Fuego, la tasa bruta de mortalidad por estas patologías alcanzó las 301,2 defunciones cada 100.000 habitantes. Al realizar el ajuste por edad, el indicador se ubicó en 390,5.
Las estadísticas también muestran una diferencia entre hombres y mujeres. Mientras que entre los varones se registraron 339,9 muertes cada 100.000 habitantes, entre las mujeres la cifra descendió a 262,1.
Dentro de las patologías examinadas, las enfermedades cardiovasculares tienen un peso importante. En territorio fueguino provocaron una tasa bruta de 78,9 fallecimientos cada 100.000 habitantes, con una incidencia superior en los hombres, donde el indicador llegó a 94,3, frente a 63,3 entre las mujeres.
Diabetes y enfermedades respiratorias: qué muestran las cifras
La diabetes constituye otra de las enfermedades incluidas en el relevamiento. En Tierra del Fuego presentó una tasa bruta de mortalidad de 25,9 cada 100.000 habitantes, aunque en este caso las mujeres registraron un valor superior al de los hombres.
El indicador femenino alcanzó 28,9 muertes cada 100.000 habitantes, mientras que el masculino se ubicó en 23,0, una diferencia que contrasta con lo observado en las estadísticas generales y cardiovasculares.
En cuanto a las enfermedades respiratorias crónicas de las vías inferiores, la provincia contabilizó una tasa bruta de 12,7 fallecimientos cada 100.000 habitantes. La tasa ajustada por edad fue de 14,7, con valores de 18,7 entre varones y 11,0 entre mujeres.
Otro dato destacado corresponde a la enfermedad renal crónica. Tierra del Fuego registró una tasa ajustada de mortalidad de apenas 1,8 cada 100.000 habitantes, la menor del país. La diferencia resulta significativa frente a Misiones, donde el indicador alcanzó 30,4.
Casi 7 de cada 10 muertes en Argentina están vinculadas a estas enfermedades
El panorama nacional permite dimensionar la importancia de estas patologías. Durante 2024 se contabilizaron 376.405 fallecimientos en Argentina, de los cuales 260.022 estuvieron relacionados con enfermedades no transmisibles, lo que representa el 69,1% del total.
Las afecciones cardiovasculares encabezaron las causas de muerte dentro de este grupo, con una participación del 40,4%. En segundo lugar apareció el cáncer, con el 23%, seguido por las enfermedades renales, con el 3,7%; la diabetes, con el 3,4%; y las enfermedades respiratorias crónicas, con el 2,4%.
Los resultados posicionan a Tierra del Fuego favorablemente en determinados indicadores sanitarios, especialmente en aquellos vinculados con la mortalidad prematura y la enfermedad renal crónica. Sin embargo, las cifras no implican que estas patologías tengan una incidencia menor en todos los aspectos, ya que el informe analiza defunciones y no la cantidad total de personas que conviven con cada enfermedad.
Desde el punto de vista estadístico, el relevamiento también contempla posibles diferencias en la calidad de los registros de defunción entre provincias y períodos, un aspecto que debe considerarse al interpretar los resultados.

