Angostura, Las Violetas y Río Cullen volvieron formalmente al control de la Provincia tras finalizar sus concesiones. Durante la transición, ROCH continuará a cargo de la operación y se garantizaría la continuidad de unos 50 puestos de trabajo. El Gobierno prepara un nuevo proceso licitatorio que podría definirse en los próximos seis meses.

Tierra del Fuego abrió una nueva etapa en la administración de sus recursos hidrocarburíferos con la recuperación de Angostura, Las Violetas y Río Cullen, tres áreas que hasta ahora estaban bajo concesión de una Unión Transitoria de Empresas (UTE).
Las concesiones de Angostura y Las Violetas finalizaron el 16 de agosto, mientras que la de Río Cullen concluyó un día después. Ante la falta de una solicitud conjunta de prórroga por parte de las empresas que integraban la UTE, los yacimientos regresaron al ámbito provincial.
La ministra de Energía, Gabriela Castillo, confirmó que el Estado fueguino asumió el control de las áreas y que ya se trabaja en una licitación destinada a seleccionar al próximo concesionario.
ROCH seguirá al frente durante la transición
La finalización de las concesiones planteó uno de los principales desafíos: garantizar que la actividad petrolera no se detuviera mientras se define el nuevo esquema de explotación.
Para evitar una interrupción, la Provincia acordó que ROCH continúe operando los yacimientos de manera transitoria, aunque bajo una modalidad diferente a la que tenía hasta ahora.
La empresa dejó de actuar como integrante de la antigua UTE concesionaria y pasará a desempeñarse por cuenta y orden del Estado provincial.
De esta manera, la Provincia mantiene la titularidad de los recursos y de las áreas, mientras ROCH tendrá a su cargo las tareas operativas hasta que finalice el proceso licitatorio.
Qué pasará con los trabajadores
Uno de los puntos centrales del acuerdo fue preservar las fuentes laborales vinculadas con la explotación de los yacimientos.
Según explicó Castillo, los trabajadores serán desvinculados e indemnizados por la UTE al finalizar la concesión y posteriormente ROCH los incorporará mediante nuevos contratos a término para cubrir el período de transición.
La medida alcanzaría aproximadamente a 50 trabajadores, que podrán continuar desempeñándose en las operaciones hidrocarburíferas mientras la Provincia define el futuro de las áreas.
Además, siete trabajadores permanecerán vinculados a las tareas relacionadas con los compromisos ambientales pendientes.
La UTE deberá hacerse cargo de los pasivos ambientales
El cambio de titularidad de las áreas no implica que las empresas que explotaron los yacimientos queden liberadas de las obligaciones ambientales generadas durante el período de concesión.
La antigua UTE continuará existiendo jurídicamente para afrontar las tareas de remediación ambiental y abandono de pozos que fueron identificadas en los informes correspondientes.
La Provincia incorporó estos compromisos al acta mediante la cual recibió formalmente las áreas y realizará el seguimiento de las tareas a través de la Secretaría de Ambiente.
En cuanto a los eventuales impactos ambientales que pudieran producirse durante la nueva etapa de operación, la responsabilidad recaerá sobre ROCH mientras permanezca a cargo de la explotación.
La Provincia recibió equipamiento valuado en más de US$4 millones
La recuperación de las áreas también incluyó la incorporación de distintos bienes necesarios para sostener la actividad.
De acuerdo con lo informado por la ministra de Energía, el Estado provincial recibió equipamiento valuado en más de 4 millones de dólares, incluyendo vehículos, materiales almacenados, insumos y otros elementos vinculados con la operación de los yacimientos.
Estos recursos serán utilizados durante el período transitorio para garantizar la continuidad de las actividades.
Un esquema diferente al de una concesión tradicional
Mientras dure esta etapa, la Provincia no tendrá un concesionario privado. El Estado será titular de las áreas y ROCH funcionará exclusivamente como operador.
Esto genera también una particularidad respecto del esquema habitual de regalías hidrocarburíferas.
La ministra explicó que, al no existir un concesionario durante este período, la operación se manejará mediante un esquema en el que se analizarán los ingresos obtenidos por la producción y los costos necesarios para mantener la actividad.
Si existe un excedente luego de cubrir los gastos correspondientes, ese resultado quedará para la Provincia.
La empresa deberá presentar información periódica sobre la evolución económica y operativa y determinados gastos importantes requerirán autorización del Estado fueguino.
El próximo paso: buscar un nuevo concesionario
Mientras ROCH sostiene la producción, el Gobierno provincial avanza con el proceso destinado a determinar quién quedará a cargo de las áreas en el futuro.
Castillo confirmó que el pliego licitatorio ya se encuentra elaborado y que los equipos técnicos trabajan actualmente en los últimos detalles.
Uno de los elementos centrales será la preparación del denominado data room, donde se concentrará información técnica, geológica, productiva y económica que permitirá a las empresas interesadas analizar las características de Angostura, Las Violetas y Río Cullen antes de presentar sus ofertas.
La expectativa oficial es que el proceso pueda resolverse en un plazo aproximado de seis meses, aunque el llamado podría concretarse antes.
Áreas maduras, pero con potencial
Desde el Gobierno provincial consideran que los tres yacimientos son áreas maduras, aunque sostienen que todavía existe margen para incrementar su rendimiento.
El desafío de la futura licitación será, precisamente, conseguir inversiones que permitan sostener y eventualmente aumentar los niveles de producción.
El proceso tendrá además una particularidad para Tierra del Fuego: se tratará de una licitación provincial destinada a definir un nuevo concesionario para áreas que ya se encuentran en explotación.
Un nuevo escenario para la producción fueguina
La reversión de Angostura, Las Violetas y Río Cullen marca el cierre de la etapa de explotación bajo la anterior UTE y el comienzo de un esquema en el que el Estado provincial tendrá un rol directo en la administración de los recursos hasta que se complete la nueva adjudicación.
Mientras tanto, los tres yacimientos continuarán funcionando, los trabajadores mantendrán sus actividades y ROCH seguirá operando bajo las condiciones acordadas con la Provincia.
El objetivo oficial será atravesar esta transición sin afectar la producción, preservar el empleo y concretar una licitación que permita definir quién será el responsable de explotar estos recursos hidrocarburíferos durante la próxima etapa.

