Con el propósito de generar conciencia sobre la importancia de la salud mental, el Gobierno de Tierra del Fuego desarrollará una serie de jornadas abiertas a la comunidad en las tres ciudades de la provincia. Las iniciativas, impulsadas desde el Ministerio de Salud, buscan fomentar el cuidado emocional, fortalecer vínculos sociales y promover espacios de encuentro.
Las propuestas se llevarán adelante en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin bajo la coordinación de la Secretaría de Salud Mental y Problemáticas de Consumo. Cada actividad contará con una impronta particular, adaptada al contexto y necesidades de cada localidad.
En la ciudad de Ushuaia, el viernes 11 de octubre se realizará el festival “Redes y Vínculos”, un evento cultural y comunitario que tendrá lugar en el CEPLA El Palomar, desde las 17 hasta las 20 horas. Habrá talleres, presentaciones musicales, exposiciones artísticas, y espacios institucionales de diálogo e intercambio. Participan diversas organizaciones sociales, educativas y gubernamentales, entre ellas la Escuela Popular de Géneros, el CENT 11, CEPLA y el Centro de Día Kariaimken.
Río Grande abrirá las actividades con un encuentro comunitario el lunes 9 de octubre, de 14 a 17 horas, en el Centro de Abordaje Integral de Salud Mental ubicado en INTEVU 12 B. La iniciativa está organizada por el equipo del CAI en colaboración con las áreas municipales de Cultura y Juventudes, y tiene como objetivo invitar a la ciudadanía a reflexionar sobre el cuidado de la salud mental en la vida cotidiana.
En Tolhuin, en tanto, se desarrollará el conversatorio “Salud mental y el valor de la comunidad”, el miércoles 15 de octubre por la mañana, de 10 a 13 horas, en el Centro Cultural Lola Kiepja. La propuesta está centrada en la construcción colectiva de vínculos sanos, el fortalecimiento de la comunidad y la creación de acciones locales que favorezcan el bienestar emocional de sus habitantes.
Estas actividades se enmarcan en una política de salud integral que reconoce a la salud mental como un derecho fundamental, y a la vez como una dimensión esencial del desarrollo humano. El enfoque territorial y participativo permite acercar recursos, visibilizar problemáticas y generar transformaciones desde lo colectivo.

