El Gobierno fueguino trabaja en una iniciativa para penalizar económicamente las operaciones vinculadas con el corredor marítimo entre Punta Arenas y las Islas Malvinas. El secretario de Malvinas, Andrés Dachary, sostuvo que el objetivo es aumentar los costos de la presencia británica y advirtió sobre el impacto que podría tener la explotación petrolera en la economía de las islas.
El Gobierno de Tierra del Fuego avanza en la elaboración de una herramienta legal destinada a sancionar económicamente la utilización de infraestructura relacionada con el abastecimiento de las Islas Malvinas. La medida pone especialmente la mirada sobre el corredor marítimo que conecta Punta Arenas, en Chile, con el archipiélago.
La iniciativa provincial busca desalentar aquellas operaciones logísticas que, según la administración de Gustavo Melella, contribuyen a reducir los costos de funcionamiento y explotación económica de las islas bajo ocupación británica.
El secretario de Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur y de Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, explicó que se trabaja sobre la posibilidad de establecer sanciones económicas.
Una ley para avanzar sobre la logística
“Lo que estamos buscando es la manera de tipificar lo que sería la utilización de la infraestructura dentro de lo que es la propia Malvinas como infraestructura propia del gobierno fueguino para poder desalentar esto a partir de lo que serían sanciones económicas”, explicó Dachary.
El funcionario indicó que también se encuentra bajo análisis la aplicación del Decreto 256, normativa que establece condiciones relacionadas con la navegación entre el territorio continental argentino y las Islas Malvinas.
En ese sentido, Dachary remarcó la jurisdicción que Tierra del Fuego reivindica sobre las aguas involucradas en esos recorridos. “Desde la boca oriental del Estrecho de Magallanes primero tenés aguas jurisdiccionales de la provincia de Tierra del Fuego y después Mar Argentino. Siempre estás en Mar Argentino. Después cuando llegás a Malvinas, cuando ingresás dentro de las 12 millas, otra vez Mar Territorial de la provincia de Tierra del Fuego”, afirmó.
El corredor entre Punta Arenas y Malvinas
La preocupación provincial se concentra en el impacto que una conexión marítima con Punta Arenas puede generar sobre la economía de las islas. Para el Gobierno fueguino, una mayor disponibilidad logística puede abaratar costos y facilitar las actividades económicas desarrolladas bajo administración británica.
“Esto que brinda un sostén logístico también es favorecer lo que es la explotación y achicar costos”, señaló Dachary.
A partir de ese diagnóstico, planteó que la estrategia argentina debería orientarse en la dirección contraria. “Tenemos que hacer cada vez más costosa la presencia británica en Malvinas para forzar lo que es esa reapertura de negociaciones”, sostuvo.
El funcionario también diferenció la posición histórica de Chile respecto del reclamo argentino de la actitud asumida por algunas autoridades regionales. Según manifestó, “ciertos gobernantes locales chilenos han tenido una postura pro británica”, que incluso se habría reflejado en actividades deportivas y acciones de carácter simbólico vinculadas con las islas.
La explotación petrolera y el escenario que preocupa a la Provincia
Más allá de la conexión con Chile, Dachary advirtió que el desarrollo petrolero podría modificar profundamente la estructura económica de las Malvinas.
Según explicó, actualmente una parte sustancial de los ingresos de las islas depende de las licencias pesqueras otorgadas a embarcaciones extranjeras. La explotación de hidrocarburos podría incorporar una fuente de recursos de una escala muy superior y reducir la dependencia económica del Reino Unido.
“¿Qué hacemos a 12.000, 13.000 km de distancia gastando miles y miles de millones de libras en mantener estas islas?”, planteó Dachary al describir el interrogante que, a su entender, podría existir desde la perspectiva británica.
Sin embargo, consideró que esa ecuación se modificaría si las islas comenzaran a financiarse con los recursos provenientes del petróleo. “Con este ingreso extra de lo que sería el saqueo de hidrocarburos, Malvinas pasa a ser completamente superavitaria”, advirtió.
Para el funcionario fueguino, una mayor autonomía económica podría fortalecer la permanencia británica y dificultar todavía más la reapertura de las negociaciones de soberanía reclamadas por Argentina en el marco de la Resolución 2065 de Naciones Unidas.
Dachary también cuestionó la política nacional
El secretario provincial se refirió además a la postura adoptada por el Gobierno de Javier Milei y recordó que durante los primeros años de la administración libertaria se habían impulsado acercamientos con el Reino Unido.
“En ese momento se avanzaba en restablecer los vuelos que eran con Malvinas, avanzar en lo que es cooperación pesquera, algo completamente diferente a lo que está pasando hoy”, señaló al recordar las gestiones realizadas durante la conducción de Diana Mondino en Cancillería.
Dachary aseguró que Tierra del Fuego viene planteando ante el Gobierno nacional su preocupación por las actividades hidrocarburíferas en las islas y recordó las acciones realizadas por la Provincia contra empresas involucradas en esos proyectos.
Finalmente, expresó dudas respecto de las razones que llevaron al Ejecutivo nacional a modificar su posición y consideró que podría existir “un oportunismo político”. No obstante, sostuvo: “Si este cambio es un cambio honesto, bienvenido sea. Argentina tiene muchísimo terreno por recuperar”.

