La continuidad del régimen de Zona Fría garantiza que Tierra del Fuego seguirá comprendida dentro del sistema de compensaciones al consumo de gas durante los próximos cinco años. Sin embargo, la nueva legislación incorpora condiciones económicas y sociales para acceder a determinadas bonificaciones adicionales, lo que podría modificar la situación de algunos hogares fueguinos.
El gas continuará contando con un régimen especial de subsidios en Tierra del Fuego hasta el 31 de diciembre de 2031. La decisión quedó establecida mediante la Ley 27.828, promulgada este martes 13 de octubre por el Gobierno nacional a través del Decreto 1161/2026. La normativa extiende la vigencia del sistema destinado a las regiones de bajas temperaturas, aunque introduce modificaciones en los mecanismos de asistencia económica.
Para las familias de Río Grande, Ushuaia y Tolhuin, la continuidad del régimen tiene especial importancia debido a las condiciones climáticas de la provincia, donde la calefacción constituye una necesidad durante buena parte del año. A diferencia de otras regiones del país, el consumo de gas en los hogares fueguinos responde a temperaturas que obligan a mantener los sistemas de calefacción funcionando durante períodos prolongados. Por esa razón, Tierra del Fuego permanece comprendida dentro de las zonas alcanzadas por las compensaciones especiales.
Qué cambia para los usuarios de Tierra del Fuego
Uno de los principales aspectos de la nueva legislación es la incorporación de requisitos socioeconómicos para acceder a determinadas bonificaciones adicionales del régimen de Zona Fría. Esto significa que, si bien se mantiene el sistema de compensaciones para la Patagonia, algunos beneficios complementarios estarán sujetos a condiciones específicas. La normativa establece que deberán considerarse los ingresos familiares y determinadas situaciones particulares de los integrantes de cada hogar.
Entre los criterios previstos se encuentran las familias cuyos ingresos netos conjuntos no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales correspondientes a un hogar de dos integrantes, según los valores publicados por el INDEC. También se contemplan situaciones especiales vinculadas con la discapacidad, las pensiones de veteranos de la Guerra de Malvinas y la inscripción en el Registro Nacional de Barrios Populares. Estas condiciones serán relevantes para determinar quiénes podrán acceder a la asistencia adicional dentro del esquema de subsidios focalizados.
En el caso de los hogares con integrantes que posean Certificado Único de Discapacidad, la Secretaría de Energía deberá evaluar la necesidad de asistencia económica relacionada con el consumo energético. También se contempla a quienes perciban una Pensión Vitalicia para Veteranos de Guerra del Atlántico Sur o cuenten con un Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP. La reglamentación y su aplicación serán determinantes para establecer el alcance concreto de estas disposiciones.
La Patagonia seguirá dentro del régimen especial
La extensión de los subsidios no alcanza únicamente a Tierra del Fuego, sino también al resto de la región patagónica, al departamento mendocino de Malargüe y a la región de la Puna. En estos territorios continuarán las compensaciones destinadas a las empresas que suministran gas natural y gas licuado de petróleo bajo las modalidades contempladas por la legislación. El objetivo del mecanismo es sostener un tratamiento tarifario diferenciado para las regiones comprendidas en el régimen.
La continuidad también contempla a los usuarios residenciales abastecidos mediante redes de gas natural y gas propano indiluido por redes. Asimismo, se mantienen beneficios para determinados usuarios del Servicio General P en localidades que utilizan este último sistema de distribución. De esta manera, la nueva ley conserva la estructura de compensaciones regionales, aunque modifica las condiciones aplicables a algunas bonificaciones.
Cómo se financiarán los subsidios hasta 2031
El financiamiento continuará dependiendo del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos de Gas, que recibe recursos mediante un recargo aplicado al precio del gas natural en el punto de ingreso al sistema de transporte. La legislación contempla una alícuota de hasta el 7,5%, con determinadas excepciones para operaciones de exportación y gas natural licuado importado. Los fondos recaudados se utilizarán para sostener las compensaciones previstas en el régimen.
Además, el Poder Ejecutivo nacional conservará la facultad de aumentar o reducir ese recargo hasta un 50% respecto del nivel establecido. Esta herramienta permitirá introducir modificaciones en el financiamiento del sistema durante los próximos años. La vigencia del mecanismo quedó fijada hasta el último día de diciembre de 2031.
Qué puede pasar con las facturas de gas de los fueguinos
La promulgación de la ley no implica, por sí sola, que todos los usuarios de Tierra del Fuego vayan a registrar modificaciones inmediatas en sus facturas. La continuidad de las compensaciones regionales y los nuevos requisitos para acceder a beneficios adicionales son aspectos diferentes del régimen. Por eso, será necesario conocer cómo se implementarán las disposiciones para determinar su efecto sobre cada categoría de usuario.
La legislación también introduce cambios en la forma en que los costos de adquisición del gas podrán trasladarse a las tarifas finales. El nuevo esquema contempla mecanismos de actualización vinculados con los precios que resulten de procesos competitivos, sujetos a la reglamentación correspondiente. En consecuencia, la permanencia de los subsidios no significa que las tarifas permanecerán congeladas durante los próximos cinco años.
Para Tierra del Fuego, la principal novedad es que el régimen especial continuará vigente hasta fines de 2031, evitando su vencimiento en el corto plazo. Sin embargo, el alcance de las bonificaciones adicionales dependerá de los criterios de acceso y de las disposiciones que se adopten para su aplicación. La continuidad del beneficio regional queda establecida por ley, mientras que sus condiciones específicas deberán observarse en la implementación del nuevo esquema.

