Tierra del Fuego puso en marcha un proyecto destinado a establecer criterios provinciales de calidad para el cultivo de cannabis medicinal y la elaboración de sus productos derivados. El objetivo es contar con estándares adecuados a las características climáticas, técnicas y productivas del territorio fueguino.
Durante la primera etapa serán elegidos hasta ocho cultivadores de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, tanto independientes como pertenecientes a organizaciones civiles. Los establecimientos seleccionados funcionarán como experiencias piloto para conocer las modalidades de trabajo existentes y detectar las mejoras necesarias.
La convocatoria está dirigida a personas que mantengan cultivos activos dentro de la provincia, estén inscriptas en el REPROCANN y cumplan con la normativa vigente. La participación será voluntaria y no implicará una autorización para producir o comercializar cannabis, ni otorgará subsidios o aportes económicos.
Los participantes recibirán asistencia técnica, un diagnóstico de sus instalaciones y una preauditoría acompañada por recomendaciones. Además, podrán acceder gratuitamente a capacitaciones sobre genética, manejo de cultivos, cosecha, postcosecha, extracción, controles de laboratorio y regulación de la actividad.
Para elegir los casos piloto se evaluarán la infraestructura disponible, las posibilidades de generar empleo y ampliar la producción, el uso de genéticas registradas e insumos autorizados, los análisis cromatográficos y la existencia de registros que permitan seguir cada producto desde su origen y por lote.
A partir de la información recopilada se elaborará un Protocolo de Buenas Prácticas Agrícolas y de Manufactura. La propuesta abarcará el cultivo, la elaboración, el etiquetado, la conservación y los análisis químicos, tomando como referencia las normas IRAM y diferentes parámetros internacionales.
El trabajo es impulsado por el Ministerio de Producción y Ambiente junto con el Programa Provincial de Cannabis Medicinal del Ministerio de Salud, con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones. También intervienen la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, la Universidad Tecnológica Nacional, el CADIC-CONICET y el INTA.
La iniciativa continúa una línea de trabajo iniciada entre 2023 y 2024, cuando un diagnóstico respaldado por el CFI identificó cultivadores especializados, experiencia en producción bajo techo y emprendimientos relacionados con la provisión de insumos. Ese proceso se complementó con la apertura del Consultorio Interdisciplinario Cannábico y la posterior creación formal del PROCANN TDF mediante el Decreto 2605/25.
Con este esquema, el Gobierno provincial pretende reunir evidencia surgida de experiencias reales para ordenar la actividad, fortalecer la trazabilidad y avanzar hacia una producción medicinal más segura y profesionalizada.

