Tierra del Fuego avanza en el diseño de un programa provincial para reducir la huella de carbono

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El IFTEH presentó un estudio sobre la viabilidad de implementar un Programa Provincial de Huella de Carbono. La iniciativa reunió en Ushuaia a representantes del sector privado, organismos públicos, municipios e instituciones científicas y académicas.

Tierra del Fuego dio un nuevo paso en el camino hacia una política provincial orientada a medir y reducir la huella de carbono de sus actividades productivas, en un contexto en el que la descarbonización adquiere cada vez mayor relevancia para la competitividad y la sostenibilidad.

El avance se produjo durante la jornada “Reducción de la Huella de Carbono: Una mirada estratégica para la competitividad de Tierra del Fuego”, organizada por el Instituto Fueguino de la Transición Energética y el Hidrógeno (IFTEH), dependiente de la Agencia de Innovación Fueguina.

Durante el encuentro, realizado en el SUM del IPRA de Ushuaia, fueron presentados los resultados de un estudio destinado a analizar la viabilidad de implementar un Programa Provincial de Huella de Carbono.

El trabajo contó con el acompañamiento técnico y financiero del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y fue desarrollado con la participación del equipo consultor de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE).

Un debate que reunió a distintos sectores

La jornada convocó a más de 30 representantes del sector privado, organismos públicos provinciales, municipios e instituciones científicas y académicas.

Entre los participantes estuvieron representantes del CADIC-CONICET, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF).

Además de la presentación de los resultados del estudio, el encuentro incluyó mesas de trabajo colaborativas en las que los participantes analizaron los principales desafíos que tendría la provincia para avanzar en una política de reducción de emisiones y plantearon posibles líneas de acción.

El gerente del IFTEH, Gonzalo Montiel, explicó que el taller permitió profundizar los principales resultados obtenidos durante el trabajo de campo realizado recientemente con el respaldo del CFI.

El intercambio se organizó en cuatro mesas de trabajo, donde se abordaron los desafíos para avanzar en esta política y se comenzó a delinear una posible agenda para los próximos meses.

La huella de carbono como herramienta para la producción

La medición de la huella de carbono se plantea como una herramienta que permitiría conocer el impacto ambiental asociado a distintas actividades y, a partir de esa información, diseñar estrategias destinadas a reducir las emisiones.

Para Tierra del Fuego, este proceso adquiere además una dimensión vinculada con la competitividad de sus actividades productivas, frente a un escenario internacional en el que aumentan las exigencias relacionadas con la descarbonización.

En ese sentido, desde el IFTEH señalaron que el eventual programa provincial debería comenzar con un carácter voluntario, acompañado por instancias de sensibilización y capacitación destinadas a los diferentes sectores involucrados.

El próximo paso será capacitar y continuar el trabajo de campo

La presentación del estudio no representa el final del proceso, sino el punto de partida para una nueva etapa.

Durante los próximos meses está previsto continuar con capacitaciones, jornadas de sensibilización y trabajo de campo, con el objetivo de ampliar la participación de los distintos actores y profundizar el debate sobre la implementación de una política provincial de huella de carbono.

El proceso también apunta a avanzar en la construcción de una eventual estructura normativa e institucional que permita sostener el programa en el tiempo.

Desde la Agencia de Innovación Fueguina remarcaron que la transición energética debe ser abordada desde una perspectiva amplia, que incluya la descarbonización y el desarrollo sostenible más allá de las tecnologías vinculadas específicamente con el hidrógeno.

La iniciativa busca así que Tierra del Fuego pueda anticiparse a las nuevas demandas ambientales y productivas, generando herramientas que permitan a sus empresas y sectores económicos conocer su impacto ambiental y avanzar progresivamente hacia modelos de producción con menores emisiones.