Textiles fueguinas siguen firmes pese a la incertidumbre
El licenciado Alberto Garófalo, apoderado de CAFIN, afirmó que las industrias textiles de Tierra del Fuego están en condiciones de competir con los productos importados, especialmente en lo que respecta a hilados y tejidos, pese a la apertura parcial del comercio exterior y a la falta de definiciones sobre el decreto 594, que prevé una disminución gradual de los beneficios del subrégimen industrial.
“Las empresas que quedaron dentro del régimen están trabajando con normalidad, y las que están en litigio lo hacen bajo caución, garantizando la mercadería como marca la tradición aduanera”, explicó Garófalo, en diálogo con Radio Provincia. “A pesar de la incertidumbre, el sector apuesta y sigue adelante como lo ha hecho en los últimos 30 años”, añadió.
Sobre el impacto de la flexibilización de las importaciones, señaló que “por ahora la baja de aranceles ha sido moderada”, aunque reconoció que se han eliminado ciertos trámites aduaneros y se facilitó el pago al exterior, especialmente para pymes. Esto genera un escenario más ágil para los importadores, tanto de bienes finales como de insumos, pero las textiles fueguinas mantienen su competitividad, especialmente al no estar atadas a marcas internacionales.
Garófalo también remarcó que “el verdadero riesgo se presenta para los confeccionistas, por el ingreso de productos terminados”, pero subrayó que no se ha producido una avalancha de importaciones ni una desregulación masiva. En ese sentido, defendió que Tierra del Fuego sigue abasteciendo con buenos precios a la cadena de valor continental, y que los beneficios fiscales sí se reflejan en los costos finales.
Incertidumbre por el Decreto 594
El referente de CAFIN criticó la falta de reglamentación del decreto 594, que establece una reducción del 2,5% anual acumulativo en los beneficios del subrégimen, a partir del 1° de enero de 2025. “Estamos en mayo y todavía no hay normas aplicativas que permitan implementar esa disminución. Nadie quiere encontrarse con reclamos retroactivos”, advirtió.
“Tenemos interpretaciones diferentes a Nación sobre cómo debe instrumentarse. Ya comenzaron los aportes al FAMP, pero en cuanto a la disminución de beneficios, no hay definiciones claras”, agregó.
Proyectos productivos y el rol del FAMP
En cuanto al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), Garófalo indicó que hasta ahora solo se han aprobado proyectos turísticos en Ushuaia. Otras iniciativas —vinculadas a distintos sectores— están en análisis y el gremio empresario espera avances concretos.
“El FAMP se creó para diversificar la economía fueguina con actividades que no dependan del subrégimen industrial. Pueden ser de turismo, agroindustria o incluso exportación al exterior. Pero los tiempos de aprobación todavía son lentos”, señaló, y aclaró que el Gobierno provincial no tiene poder de decisión directa, aunque mantiene un diálogo activo con Nación.
Por último, destacó el caso de Newsan, que comenzó a exportar mejillones como parte del compromiso con el fondo, y de Río Chico, otra firma que avanza fuera de CAFIN. “El puerto de Río Grande todavía está pendiente de aprobación final, falta completar las evaluaciones necesarias”, concluyó.
