Suspendieron la exhumación de Tayron Villalba y aún no hay nueva fecha para realizar la autopsia

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La Justicia resolvió postergar la exhumación del cuerpo de Tayron Lionel Villalba, el niño de 3 años que falleció el pasado 20 de agosto luego de haber sido atendido en el Hospital Regional Río Grande. El procedimiento debía realizarse durante la mañana de este viernes en el cementerio de la ciudad, pero finalmente fue suspendido por disposición de la jueza de Instrucción N.º 1, María Rosa Santana.

La medida no fue cancelada definitivamente. La decisión respondió a una recomendación de la médica forense y apunta a garantizar que todas las partes que puedan tener interés en la pericia sean notificadas previamente. De esta manera, podrán estar presentes durante el procedimiento o intervenir mediante especialistas designados para controlar la autopsia.

La familia del pequeño, sin embargo, ya informó que no contará con un perito de parte debido al costo que implica contratar a un profesional. El abogado Juan Trepatt explicó: “La familia no puede pagar un perito, así que vamos a atenernos al resultado de la autopsia según lo determine la Morgue Judicial”.

Ante la falta de una nueva fecha, el representante legal de los padres presentó un escrito solicitando que tanto la exhumación como el posterior examen forense se concreten con la mayor rapidez posible. La realización de la autopsia había sido requerida tanto por la querella como por la Fiscalía, al considerar que constituye una prueba determinante para establecer con precisión qué provocó la muerte del niño.

La investigación comenzó luego de que la familia denunciara posibles irregularidades en la atención médica recibida por Tayron. Según el relato de sus padres, el niño había sido llevado inicialmente al Hospital Regional Río Grande con distintos síntomas y, tras ser diagnosticado con un cuadro de gastroenteritis leve, regresó a su vivienda sin que se le practicaran estudios complementarios.

Su estado de salud empeoró horas más tarde y su madre volvió a trasladarlo al establecimiento sanitario. En esa segunda oportunidad quedó internado en Terapia Pediátrica, donde finalmente falleció durante la tarde del 20 de agosto.

Uno de los puntos centrales de la causa es que el cuerpo fue entregado posteriormente a sus familiares y sepultado sin la realización de una autopsia. A esto se suma que, según sostiene la querella, el certificado de defunción no habría determinado de manera precisa la causa directa del fallecimiento.

Los padres se presentaron formalmente como querellantes y buscan que la Justicia determine si existió una eventual mala praxis y si corresponde atribuir responsabilidades profesionales. Por ese motivo, el resultado de la autopsia será fundamental para reconstruir las circunstancias de la muerte y analizar las distintas intervenciones médicas realizadas antes del fallecimiento.