Sepúlveda advirtió que la quita de aranceles ya afecta a la industria petroquímica en Tierra del Fuego
Río Grande. En el marco de la movilización gremial realizada en defensa del subrégimen industrial, el secretario General del Sindicato Único del Personal de la Industria Química y Petroquímica de Tierra del Fuego (SUPIQyPPTDF), Esteban Sepúlveda, advirtió que su sector ya sufre las consecuencias de la reducción de aranceles a las importaciones, política que —según alertó— está impactando negativamente sobre la producción y el empleo.
Durante una conferencia de prensa desarrollada en la sede del SATSAID de Río Grande, Sepúlveda sostuvo que la quita de aranceles a insumos como la tracina y el glifosato comenzó a afectar al sector químico desde el año pasado. “Fuimos de los primeros que tocaron en cuanto a aranceles se refiere”, expresó.
El dirigente explicó que la apertura a productos importados más económicos pero de menor calidad está generando una pérdida de competitividad en las empresas locales. “El campo ahora está optando por comprar más barato, pero a costa de calidad. Y eso impacta directamente en nuestras fuentes de trabajo”, señaló.
La empresa más afectada por esta situación sería Tecnomyl, referente del sector petroquímico en la provincia. Según el gremialista, la firma “se ha visto muy perjudicada”, al punto de registrar un trimestre de producción muy bajo y con una significativa reducción de personal. “Muchas personas no pudieron ingresar a trabajar este año porque no se vendía. La producción bajó y eso nos golpeó fuerte”, detalló.
Aunque el sector químico en la provincia tiene menor visibilidad que la electrónica, Sepúlveda alertó que el daño “ya está en marcha” y que las políticas del Gobierno Nacional apuntan a “un vaciamiento sistemático” del tejido industrial fueguino. En Tecnomyl trabajan unas 250 personas, todas afectadas por la imposibilidad de ampliar la producción y el personal.
“No estamos seguros de qué más van a hacer, pero no vamos a dejar que el gobierno avance sin resistencia. No pueden venir cuando se les ocurra a eliminar más aranceles sin considerar el impacto social que eso provoca”, remarcó.
Finalmente, Sepúlveda llamó a la unidad del movimiento obrero y de toda la comunidad fueguina. “El mensaje tiene que llegar al norte. En Tierra del Fuego no solo se ensambla, también se produce. No somos solo una isla de teléfonos. Hay mucho trabajo real detrás de cada industria, y no vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras desarman todo”, concluyó.
