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Segunda clausura de QUIU en Río Grande: denuncias de irregularidades y pedidos de cambios legales

El boliche QUIU de Río Grande enfrentó una nueva clausura este fin de semana luego de que la policía detectara la presencia de un menor de 15 años dentro del establecimiento. Esta es la segunda vez en dos semanas que el local nocturno es sancionado por el ingreso de menores.

Denuncias y cuestionamientos

El propietario del boliche, Germán Godoy, señaló en declaraciones a AIRE LIBRE FM que, pese a los esfuerzos por cumplir con la normativa vigente, es cada vez más difícil evitar el ingreso de menores debido al uso de documentación falsificada. «Con la tecnología actual, los chicos están alterando documentos, incluso los emitidos por la aplicación Mi Argentina», explicó.

Godoy también planteó que las multas deberían ser compartidas con los padres de los menores que ingresan a los boliches con documentos alterados. «No puede ser que todo el peso de la sanción caiga sobre los locales nocturnos cuando hay una responsabilidad compartida», afirmó.

Cómo ocurrió la clausura

El propietario detalló que durante una inspección policial, los agentes identificaron rápidamente al menor en cuestión, a pesar de las condiciones de iluminación y el humo en el local. «Parece que tenían información específica sobre esta persona, lo que me hace pensar en un posible entregador», comentó Godoy.

El menor habría presentado un documento físico aparentemente falsificado para ingresar al boliche, algo que, según Godoy, es un problema recurrente. «En algunos casos, los chicos admiten que pagan hasta 50.000 pesos por documentos falsos. Otros simplemente alteran los números con lápiz», añadió.

Vacíos legales y pedidos de cambios

Para el empresario, las normas actuales presentan vacíos legales que dejan desprotegidos a los dueños de locales nocturnos. «Pagamos multas millonarias mientras los menores siguen circulando por distintos locales y los padres no asumen ninguna responsabilidad», sostuvo.

Godoy pidió una reforma en la ordenanza municipal que incluya sanciones para los padres y una mayor intervención de los organismos encargados de la protección de menores. «Familia y Minoridad debería investigar por qué estos chicos están en la calle a altas horas de la noche con documentos falsificados», enfatizó.

Opiniones de las autoridades

En este contexto, el jefe de la Policía Científica, Juan Pablo Rosales, aseguró que es muy difícil que un documento físico falsificado pase desapercibido si se revisa correctamente. Sin embargo, Godoy replicó que los controladores de seguridad no cuentan con las herramientas ni la capacitación necesarias para identificar estas alteraciones en el momento.

Hacia una solución conjunta

El dueño del boliche planteó la necesidad de un diálogo entre los dueños de locales nocturnos, el municipio y las fuerzas de seguridad para implementar controles más efectivos. «Es necesario mejorar la coordinación y encontrar medidas que permitan identificar documentos falsos antes de que los menores ingresen a los locales», concluyó.

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