Río Grande se presentó ante la Justicia por la explotación petrolera en Malvinas
El Municipio de Río Grande decidió intervenir en la causa judicial que busca frenar el avance del proyecto hidrocarburífero Sea Lion en el Atlántico Sur. La presentación fue realizada ante el Juzgado Federal de la ciudad y apunta contra las compañías extranjeras Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited.
La decisión fue anunciada por el intendente Martín Perez a través de sus redes sociales y posteriormente ampliada durante una conferencia de prensa encabezada por funcionarios municipales. La intervención incorpora a la ciudad como parte interesada en un expediente que combina dos ejes centrales: los posibles efectos ambientales de la explotación petrolera y la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y los espacios marítimos circundantes.
La causa había sido promovida inicialmente por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM) y la Asociación Civil de Abogados, Abogadas y Profesionales Ambientalistas (AAdeAA). La acción está dirigida contra las empresas vinculadas al desarrollo de Sea Lion y plantea la necesidad de prevenir eventuales daños ambientales de incidencia colectiva derivados de la actividad hidrocarburífera.
El Municipio fundamentó su intervención en la Carta Orgánica
Desde el Ejecutivo riograndense señalaron que la decisión de ingresar al expediente no responde solamente a una definición política, sino también a las obligaciones establecidas por la Carta Orgánica Municipal.
La presentación hace referencia específicamente a los artículos 16, 18, 21 inciso 6, 24 inciso 1 y 61, vinculados con la protección ambiental, los recursos naturales y la defensa de la soberanía. Bajo ese marco, el Municipio sostiene que tiene fundamentos para participar judicialmente en una causa relacionada con actividades que podrían tener consecuencias sobre el Atlántico Sur.
Los detalles fueron explicados en conferencia de prensa por el secretario de Gobierno, Gastón Díaz; el asesor Legal y Técnico, Sebastián Tessei; y la licenciada en Ciencias Ambientales Gabriela Lucero, quienes abordaron los aspectos jurídicos y ambientales de la intervención.
El proyecto Sea Lion, en el centro de la causa
Uno de los argumentos centrales de la presentación es que una explotación petrolera de estas características podría generar impactos sobre el ecosistema marino. Para el Municipio, la discusión ambiental no puede analizarse de manera separada del conflicto de soberanía, debido a que se trata de recursos naturales ubicados en espacios sobre los cuales la Argentina mantiene su reclamo soberano.
En ese sentido, desde Río Grande consideran que la extracción de hidrocarburos impulsada en la zona constituye una explotación ilegal de recursos naturales argentinos y que la ciudad debe utilizar las herramientas institucionales disponibles para intervenir.
La incorporación al expediente representa así un nuevo paso dentro de la política que el Municipio viene desarrollando en torno a la Cuestión Malvinas, esta vez trasladando el reclamo al ámbito judicial y sumando la protección ambiental como otro de los fundamentos.
“Defender Malvinas también es actuar”
Al comunicar la decisión, Perez sintetizó la postura municipal con una definición: “Defender Malvinas también es actuar”.
Desde el Municipio remarcaron que Río Grande no puede permanecer al margen de las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en el Atlántico Sur y plantearon que la defensa de los recursos estratégicos, el ambiente y la soberanía requiere avanzar también mediante acciones judiciales.
Con esta presentación, la ciudad busca tener participación formal en una causa que podría adquirir especial relevancia frente al avance de Sea Lion y que pone bajo discusión no solamente las consecuencias ambientales del proyecto, sino también la explotación de recursos naturales en torno a las Islas Malvinas.

