Ropa más cara en Argentina: renovar el guardarropa cuesta hasta el doble que en países vecinos
Un reciente estudio de la consultora Focus Market analizó los costos de indumentaria en Argentina en comparación con otros países de la región, incluyendo Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay. Los resultados revelaron que renovar el guardarropa en el país sigue siendo significativamente más caro que en naciones vecinas, lo que incentiva a los argentinos a buscar mejores precios en el exterior.
El informe evaluó precios de jeans, camisetas, zapatillas, perfumes y bolsos de dama, destacando que, en Brasil, los costos pueden ser hasta seis veces más bajos. Allí, la renovación completa del vestuario tiene un costo aproximado de 591 dólares, mientras que en Argentina asciende a 1.054 dólares, lo que representa una diferencia del 78%.
En Paraguay, la diferencia también es considerable, ya que la misma compra cuesta 595 dólares, casi la mitad que en Argentina. En tanto, en Chile, el costo total para actualizar la indumentaria es de 475 dólares, consolidando al país trasandino como uno de los principales destinos elegidos por los argentinos para compras de ropa y calzado.
Uruguay, tras superar dificultades económicas en 2023, también se presenta como una opción más económica. Según el informe, las prendas pueden encontrarse entre un 68% y un 79% más baratas. En total, renovar el guardarropa cuesta allí 747 dólares, aún muy por debajo del costo en Argentina.
El director de Focus Market, Damián Di Pace, explicó que la variabilidad cambiaria en la región es uno de los factores que lleva a los argentinos a buscar precios más accesibles fuera del país. Además, mencionó que el gobierno de Javier Milei busca implementar una reforma tributaria con reducción de impuestos nacionales para mejorar la competitividad del mercado local. Sin embargo, subrayó la necesidad de eliminar tributos distorsivos como ingresos brutos y tasas municipales.
En línea con los resultados del informe, el ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que Argentina sigue siendo el país con la indumentaria más cara de la región y del mundo. En este sentido, anunció una reducción en los impuestos a la importación de ropa y calzado (del 25% al 20%) y de telas (del 26% al 18%) para intentar aliviar la diferencia de precios con los países vecinos.
Como conclusión, Di Pace sostuvo que renovar la vestimenta en el extranjero no solo es una opción atractiva para los consumidores, sino una estrategia económicamente conveniente. Además, advirtió que esta situación representa un desafío para el sector textil argentino, que necesita medidas que fomenten su competitividad frente al mercado internacional.
