La investigación por el millonario robo a la joyería Valenza de Río Grande ingresó en una etapa clave. Martín Ezequiel Zapico, de 42 años, y Sergio Orlando Solís, los dos sospechosos detenidos por el hecho, fueron llevados ante la Justicia pero optaron por no prestar declaración indagatoria.
Las audiencias se realizaron en el Juzgado de Instrucción N° 3 del Distrito Judicial Norte, a cargo de la jueza Cecilia Cataldo. Ambos permanecerán detenidos mientras transcurre el plazo previsto para que la magistrada defina su situación procesal.
El botín continúa siendo la principal incógnita
Mientras avanza la causa, los investigadores intentan determinar qué ocurrió con las piezas sustraídas de Valenza, ubicada en avenida 9 de Julio 661, en pleno centro de Río Grande. El botín fue estimado entre 25 y 30 millones de pesos, principalmente en joyas de oro, plata y anillos.
El asalto ocurrió durante la madrugada del martes y fue registrado por las cámaras de seguridad del comercio. Los autores ingresaron con sus rostros cubiertos y concretaron el robo en cuestión de segundos antes de escapar.
Según indicó prensa de la Policía, la investigación derivó en siete allanamientos realizados en distintos domicilios de Río Grande, procedimientos que permitieron detener a los dos sospechosos y secuestrar distintos elementos considerados de interés para la causa.
Entre lo incautado se encuentra un Volkswagen Gol negro, vehículo que es analizado en relación con el hecho. Además, durante los procedimientos se encontraron algunas alhajas que serían pertenecientes al comercio, aunque todavía resta localizar la mayor parte de lo sustraído.
La defensa de Solís cuestionó las sospechas
Solís es representado por el abogado particular Lucas Sartori, quien puso en duda que existan elementos suficientes para vincular a su defendido directamente con el ingreso a la joyería.
Uno de los puntos planteados por la defensa está relacionado con las imágenes de las cámaras de seguridad: los responsables del robo actuaron con el rostro cubierto, circunstancia que, según la postura defensiva, dificulta establecer mediante esos registros que Solís haya sido una de las personas que ingresó al comercio.
Zapico, en tanto, sería asistido por la defensa oficial. Los investigadores esperan que durante los próximos días puedan incorporarse nuevos elementos que permitan reconstruir el recorrido del botín y determinar dónde terminaron las joyas que aún no fueron recuperadas.
La jueza cuenta con un plazo legal de diez días para resolver la situación procesal de los imputados. Hasta entonces, ambos continuarán detenidos y la investigación seguirá abierta, sin descartarse nuevas medidas judiciales.

