La falta de recursos condiciona el calendario de obras de Río Grande y obliga al Municipio a concentrar sus esfuerzos en el mantenimiento urbano y los servicios esenciales. Mientras las cuadrillas municipales continúan con las intervenciones, la contratación de empresas para nuevos trabajos permanece limitada. La secretaria de Planificación, Inversión y Servicios Públicos, Silvina Mónaco, atribuyó parte de este escenario a las transferencias pendientes del Gobierno provincial.
En declaraciones a ((La 97)) Radio Fueguina, la funcionaria sostuvo que “esta deuda de coparticipación hoy impacta directamente también en la obra pública”. Explicó que la administración debe priorizar el abastecimiento de agua, el tratamiento de efluentes cloacales y el funcionamiento de los establecimientos municipales antes de asumir nuevos compromisos de infraestructura.
Las restricciones también modificaron los plazos del Edificio de la Dignidad. Su apertura, prevista originalmente para noviembre, quedó desplazada al primer trimestre de 2027. Mónaco indicó que el objetivo es concretarla, como máximo, durante la semana previa al 2 de abril.
Otro de los proyectos pendientes es el natatorio municipal, donde se avanzó con las instalaciones sanitarias, el equipamiento y los trabajos interiores. Sin embargo, todavía deben resolverse conexiones indispensables, entre ellas la de gas, y obtenerse los fondos necesarios para completar las tareas restantes.
Dentro del esquema que conserva actividad aparecen las obras financiadas por el FAMP, que comenzaron a reactivarse con recursos específicos. También continúan los trabajos en Chacra XII relacionados con la preparación de terrenos y la provisión de servicios para futuros adjudicatarios.
En las calles y los espacios públicos, el personal municipal realiza reparaciones viales, mantenimiento de bulevares, parquización y pintura de bicisendas. A estas tareas se suman la preparación de plantaciones ornamentales y la reparación de semáforos, cuyo mantenimiento presenta dificultades por la antigüedad de los equipos y la disponibilidad de repuestos.
“Se está trabajando en el municipio, pero por administración, es decir, con gente nuestra”, explicó Mónaco. Aclaró que estas funciones forman parte de la actividad habitual de las cuadrillas, aunque el presupuesto actual impide ampliar el ritmo de ejecución con contratistas: “Por hoy no podemos salir a hacer obras tercerizadas”. Esa limitación reduce, además, las posibilidades de generar empleo mediante nuevas contrataciones.
La funcionaria reconoció que la recuperación de los proyectos dependerá de la disponibilidad de fondos. “Los tiempos van a ser otros y no los que nosotros en algún momento planificamos”, advirtió, aunque aseguró que las prioridades están definidas y que las intervenciones se ampliarán cuando la situación financiera lo permita.

