Río Grande reunió a pescadores artesanales y estudiantes para compartir conocimientos sobre la actividad pesquera

Compartir esta nota

Unos 60 participantes formaron parte de una jornada de capacitación que combinó la experiencia de trabajadores del sector con los conocimientos técnicos de estudiantes de Ingeniería Pesquera. La iniciativa buscó fortalecer las buenas prácticas y favorecer el intercambio entre generaciones.

La experiencia acumulada durante años de trabajo en el mar fue uno de los principales recursos utilizados durante una jornada de capacitación destinada a pescadores artesanales que se desarrolló en Río Grande.

La propuesta fue impulsada por la Secretaría de Pesca y Acuicultura, dependiente del Ministerio de la Producción y Ambiente de Tierra del Fuego, y reunió a alrededor de 60 participantes en una instancia de formación vinculada con las buenas prácticas operativas.

A diferencia de una capacitación basada exclusivamente en contenidos teóricos, la jornada puso en primer plano los conocimientos construidos por quienes desarrollan cotidianamente la actividad pesquera en la provincia.

La experiencia como herramienta de formación

Uno de los aspectos destacados de la jornada fue la participación de pescadores artesanales con trayectoria, quienes asumieron el rol de transmitir parte de sus conocimientos a las nuevas generaciones.

Durante las actividades realizaron demostraciones relacionadas con el armado y preparación de redes, además de compartir procedimientos, técnicas y experiencias adquiridas a partir de sus años de trabajo.

La modalidad permitió que quienes actualmente se encuentran en proceso de formación pudieran acceder a conocimientos surgidos directamente de la práctica y de las particularidades que presenta la actividad en el territorio fueguino.

Del conocimiento práctico a la explicación técnica

La jornada también contó con la participación de estudiantes de la carrera de Ingeniería Pesquera de la Universidad Tecnológica Nacional, quienes aportaron una mirada técnica sobre los procedimientos que se desarrollaron.

Desde el ámbito académico se explicó el funcionamiento de los distintos elementos utilizados en las artes de pesca, las características de los materiales y la distribución de sus componentes, además de aspectos relacionados con su comportamiento dentro del agua.

El intercambio permitió vincular dos formas de conocimiento que se complementan: la experiencia adquirida en la actividad cotidiana y la formación técnica y científica.

Formar nuevos referentes para el sector

El director del CECAFMA, Sebastián Gauna, resaltó que algunos de los pescadores que participaron como capacitadores habían formado parte anteriormente de cursos de formación para pescadores y acuicultores.

Según explicó, esa continuidad permite observar cómo los procesos de capacitación pueden generar un efecto que va más allá de la incorporación de conocimientos individuales: quienes inicialmente participaron como alumnos pueden convertirse posteriormente en referentes capaces de transmitir lo aprendido a otros trabajadores.

La experiencia desarrollada en Río Grande apunta precisamente a consolidar ese proceso de transmisión entre generaciones.

Fortalecer la actividad pesquera artesanal

La iniciativa también permitió acercar a estudiantes y trabajadores del sector en un mismo espacio de formación, generando un intercambio orientado a mejorar las prácticas y fortalecer los conocimientos vinculados con la pesca artesanal.

El encuentro puso en evidencia el valor que tienen los saberes construidos a partir de la experiencia, especialmente cuando pueden complementarse con herramientas provenientes de la formación profesional.

La capacitación dejó así una premisa concreta para el desarrollo del sector: preservar los conocimientos de quienes conocen la actividad desde la práctica y, al mismo tiempo, incorporar nuevas herramientas técnicas para que ese saber pueda proyectarse hacia las próximas generaciones.