Las temperaturas mínimas en Río Grande registraron un aumento promedio cercano a los dos grados durante las últimas tres décadas. El dato fue señalado por el director provincial de Cambio Climático y Vigilancia Atmosférica, Sergio Camargo, quien además advirtió sobre el retroceso de los glaciares fueguinos y los cambios que comienzan a observarse en las condiciones ambientales de la provincia.
En diálogo con FM del Pueblo, el funcionario explicó que el incremento no se manifiesta de la misma manera en las temperaturas máximas. Por el contrario, uno de los cambios más notorios se encuentra en los valores mínimos registrados diariamente.
“La mínima está como dos grados por encima”
Camargo explicó que los registros de las últimas tres décadas muestran una modificación particularmente marcada en Río Grande. “Lo que más ha subido en Tierra del Fuego en estos últimos 30 años es la temperatura mínima”, afirmó.
Al referirse específicamente a la ciudad, señaló que al comparar los promedios históricos “la mínima está como dos grados por encima de lo que estaba antes en promedio”.
“Se nos está corriendo ese piso hacia arriba, no el techo”, graficó el funcionario, quien aclaró que las máximas todavía no presentan incrementos similares durante el verano.
El fenómeno puede generar diferentes modificaciones sobre los ecosistemas fueguinos. Camargo señaló que no todas necesariamente serían negativas y mencionó que, si no se producen cambios importantes en el régimen de precipitaciones, determinadas condiciones podrían incluso favorecer la productividad de sectores de la estepa o algunos pastizales vinculados con la actividad ganadera.
Advierten por el futuro de los glaciares fueguinos
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el retroceso de los glaciares. Camargo explicó que las emisiones generadas dentro de Tierra del Fuego no provocan aisladamente estos cambios, sino que forman parte de un fenómeno atmosférico global.
“Lo que nos termina afectando en el tema puntual de los glaciares es el aumento de la temperatura media global”, explicó. Según indicó, los gases de efecto invernadero emitidos en diferentes partes del planeta se distribuyen en la atmósfera y contribuyen al incremento general de la temperatura.
En ese contexto, sostuvo que desde el comienzo de la era industrial la temperatura media mundial aumentó aproximadamente 1,5 grados y relacionó ese proceso con el retroceso que presentan los glaciares en diferentes regiones.
La situación también alcanza a Tierra del Fuego. “Nuestros glaciares, que son glaciares muy chiquitos, de circo, todos están en retroceso”, afirmó Camargo, quien planteó un escenario preocupante para las próximas décadas: “Probablemente dentro de 20 o 30 años algunos de estos ya queden muy poquitos, ya no estén”.
De una tormenta eléctrica cada tres años a registros anuales
La provincia también viene experimentando otros fenómenos que llaman la atención de los especialistas. Uno de ellos es la mayor frecuencia de tormentas eléctricas.
Camargo aclaró especialmente que todavía no puede afirmarse que ese incremento sea consecuencia directa del cambio climático, aunque consideró que se trata de una modificación que debe seguirse de cerca.
“Antes teníamos una tormenta eléctrica cada dos o tres años y hoy las tenemos todos los años”, señaló. Algunas de esas tormentas, agregó, provocaron incendios sobre bosque nativo, episodios que se encuentran documentados.
El 85% de las emisiones proviene del sector energético
La entrevista se produjo después de la publicación del Inventario Provincial de Gases de Efecto Invernadero, elaborado a partir de información sobre consumo de gas, combustibles utilizados por vehículos, actividad industrial y generación de residuos, entre otros factores. Para realizar los cálculos se utiliza una metodología internacional del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC).
Uno de los resultados destacados por Camargo es el peso que tiene la energía dentro de las emisiones fueguinas. Debido al clima, el uso intensivo de calefacción y la generación eléctrica mediante gas natural, el funcionario señaló que el 85% de las emisiones provinciales consideradas en ese análisis proviene del sector energético.
Frente a este escenario, mencionó la incorporación gradual de fuentes renovables, como la energía eólica en Río Grande, y mejoras en la eficiencia energética de las viviendas como posibles caminos para disminuir el consumo de combustibles fósiles. Incluso cambios domésticos, como reemplazar un vidrio simple por un termopanel, pueden reducir la cantidad de gas necesaria para calefaccionar una casa.

