El Municipio inició una prueba con 2.000 plantines de la variedad San Andreas, con el objetivo de evaluar su adaptación, generar conocimiento y avanzar en la producción local de nuevos ejemplares. El proyecto cuenta con el acompañamiento técnico del INTA.

El Municipio de Río Grande comenzó una experiencia orientada a evaluar el desarrollo del cultivo de frutillas en las condiciones climáticas de Tierra del Fuego. La iniciativa es impulsada por la Secretaría de Desarrollo Productivo, en articulación con Río Grande Activa y con el acompañamiento técnico del INTA.
Para esta primera etapa fueron adquiridos 2.000 plantines de la variedad San Andreas, que serán distribuidos entre el invernadero municipal y el nuevo vivero que se encuentra en desarrollo en la Chacra Agroexperimental “Germán Asencio”.
El objetivo inicial es observar el comportamiento de las plantas, obtener frutos y analizar su adaptación al ambiente fueguino. A partir de los resultados, el proyecto contempla avanzar en la multiplicación de plantines, con la perspectiva de desarrollar a futuro un centro local que permita abastecer a productores de la provincia.
Buscan reducir la dependencia de plantines provenientes de otras regiones
Uno de los principales objetivos de la experiencia es generar las condiciones para que los productores locales puedan acceder a plantines de frutilla adaptados al clima de Tierra del Fuego sin depender exclusivamente de ejemplares adquiridos en otras zonas productivas, como la Patagonia Norte.
La propuesta incluye además la incorporación de riego por goteo, una herramienta destinada a optimizar el consumo de agua, junto con el uso de turba como sustrato y mulching para favorecer el desarrollo del cultivo.
Desde el Municipio señalaron que el acompañamiento del INTA permitirá recopilar información sobre el comportamiento de distintas variedades y generar conocimientos que puedan ser trasladados posteriormente a productores interesados en incorporar esta alternativa.
Una alternativa para ampliar la producción local
El desarrollo de frutillas aparece como una posibilidad para diversificar la matriz productiva de Río Grande y generar nuevas oportunidades para el sector agropecuario local.
Además de la posibilidad de abastecer parte de la demanda existente en Río Grande y en otros puntos de la provincia, el proyecto contempla explorar potenciales canales de comercialización vinculados al turismo y al abastecimiento de cruceros.
En este sentido, la experiencia busca determinar si las condiciones locales permiten desarrollar una producción con posibilidades de crecimiento y, eventualmente, generar una nueva actividad económica para productores fueguinos.
La Chacra Agroexperimental como espacio de desarrollo
La experiencia forma parte de las actividades que se desarrollan en la Chacra Agroexperimental “Germán Asencio”, espacio municipal destinado a la investigación, experimentación, capacitación y transferencia de conocimientos relacionados con la producción de alimentos.
A través de la articulación con organismos especializados como el INTA, el Municipio apunta a generar información y herramientas que permitan ampliar las alternativas disponibles para los productores y fortalecer las capacidades productivas de Río Grande.
El cultivo de frutillas representa, de esta manera, una primera experiencia cuyo resultado permitirá determinar los próximos pasos y evaluar el potencial de esta producción bajo las condiciones particulares del territorio fueguino.

