Río Grande perdió 1.750 habitantes en dos años y advierten que podría bajar de los 100.000 en 2027

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Río Grande atraviesa un fenómeno demográfico inédito después de décadas de expansión sostenida. Un informe elaborado por la consultora Neodelfos señala que la ciudad perdió 1.750 habitantes entre 2024 y 2026 y advierte que, de mantenerse la tendencia, la cantidad real de residentes podría ubicarse por debajo de los 100.000 durante 2027.

Los datos utilizados por la consultora, provenientes del Registro Nacional de las Personas (RENAPER), muestran que en 2024 Río Grande tenía 103.191 habitantes. Un año después la cifra descendió a 102.373 y en 2026 volvió a reducirse hasta 101.441. De esta manera, la contracción acumulada fue del 1,7%.

El estudio pone especial atención en la aceleración de este proceso. Entre 2024 y 2025 se contabilizaron 818 habitantes menos, mientras que en el período siguiente la disminución llegó a 932 personas. Esto implica que el ritmo de pérdida poblacional creció un 13,9% de un año al otro.

Neodelfos considera, además, que las cifras oficiales podrían no reflejar todavía toda la magnitud del fenómeno. La demora en la actualización de domicilios de quienes abandonan Río Grande llevaría a que la reducción efectiva alcance actualmente a unas 3.000 personas. Bajo esa misma metodología, para 2027 la pérdida real podría acercarse a 4.800 habitantes.

La consultora vincula este cambio con el deterioro del mercado laboral registrado desde finales de 2023. Sus estimaciones calculan que la destrucción de puestos de trabajo podría representar entre $456.000 millones y $523.000 millones menos de masa salarial a valores actuales, recursos que dejan de circular entre los hogares y terminan repercutiendo sobre comercios, supermercados, alquileres y diferentes servicios.

“Menos salarios, menos consumo y menor actividad económica”, resume el informe. En ese sentido, Neodelfos advierte que las consecuencias de la crisis laboral ya no quedarían limitadas al interior de las plantas industriales, sino que comenzarían a reflejarse directamente en la decisión de trabajadores y familias de permanecer o abandonar la ciudad.

El comportamiento de Río Grande contrasta con el registrado en Ushuaia. Según el mismo análisis, la capital provincial incorporó alrededor de 1.188 habitantes entre julio de 2024 y junio de 2026, equivalente a un crecimiento aproximado del 1,4%, mientras la ciudad del norte fueguino avanzó en sentido contrario.

“Una ciudad que pierde trabajadores y familias pierde también consumo, actividad comercial, matrícula escolar, demanda de viviendas y capital humano”, sostiene Neodelfos. La consultora recuerda que durante más de 130 años Río Grande mantuvo prácticamente sin interrupciones una trayectoria ascendente, impulsada principalmente por el empleo y el desarrollo industrial.

De continuar el actual ritmo, la proyección oficial marcaría para 2027 una pérdida acumulada de 2.796 residentes respecto de 2024. Sin embargo, teniendo en cuenta el posible atraso en la actualización de domicilios, la consultora sostiene que la población efectiva podría terminar descendiendo por debajo de la barrera de los 100.000 habitantes.