La Fuerza Aérea Argentina prepara una renovación de su sistema de vigilancia aérea en Tierra del Fuego, con la instalación de un radar de largo alcance en Cabo Domingo, al norte de Río Grande. El nuevo equipamiento, desarrollado por la empresa argentina INVAP, permitirá ampliar la cobertura de detección y mejorar el seguimiento de aeronaves en una zona estratégica por su cercanía al Atlántico Sur.
El proyecto contempla el reemplazo del actual radar RPA-170M por un modelo RPA-240T, cuya llegada está prevista entre octubre y noviembre de 2026. El sistema que se encuentra actualmente en funcionamiento será desmontado para permitir la incorporación de la nueva tecnología, aunque todavía no se informó una fecha precisa para el inicio de las operaciones.
Una de las principales características del equipo es su alcance declarado de 440 kilómetros, que permitirá fortalecer las tareas de vigilancia aeroespacial en el extremo austral del país. Además, dispone de capacidad para detectar y realizar el seguimiento automático de hasta 600 blancos simultáneamente, una prestación que facilitará el trabajo de los operadores encargados de supervisar los movimientos aéreos.
El radar también cuenta con tecnología tridimensional, mediante la cual puede determinar la distancia, dirección y altitud de los objetivos detectados. Esta información permite construir un panorama más completo de la actividad aérea y contribuye a mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones que requieran seguimiento.
Otro de los aspectos destacados del RPA-240T es la incorporación de sistemas de protección electrónica que permiten reducir los efectos de posibles interferencias. Estas herramientas están diseñadas para mantener la capacidad operativa del equipamiento frente a amenazas de guerra electrónica y condiciones electromagnéticas adversas.
La instalación en Cabo Domingo tiene especial relevancia por la ubicación geográfica de Río Grande y su proximidad al Atlántico Sur. Desde este sector de Tierra del Fuego, la Fuerza Aérea desarrolla tareas de vigilancia que forman parte del sistema nacional de control aeroespacial, por lo que la modernización permitirá fortalecer los recursos tecnológicos disponibles en la región.
El nuevo radar pertenece a una línea de desarrollos tecnológicos realizados por INVAP, empresa argentina especializada en sistemas de alta complejidad. Su incorporación representa una apuesta por equipamiento de fabricación nacional para las tareas de vigilancia y defensa, con tecnología diseñada para responder a las necesidades operativas de las Fuerzas Armadas.
A diferencia del RPA-170M, que corresponde a una configuración móvil, el RPA-240T está destinado a cumplir funciones de vigilancia aérea de largo alcance. El reemplazo permitirá avanzar en la modernización de los medios desplegados en Tierra del Fuego y mejorar la capacidad de seguimiento de movimientos aéreos en el sur del territorio argentino.
La llegada del equipamiento está prevista para los próximos meses, mientras se aguardan precisiones sobre el cronograma de desmontaje e instalación. Una vez incorporado, Río Grande contará con un sistema de mayor alcance y nuevas capacidades tecnológicas para reforzar la vigilancia del espacio aéreo fueguino.

