Río Grande contará con un nuevo centro de bienestar para personas mayores desde septiembre
En septiembre abrirá sus puertas el nuevo Centro de Bienestar “Papa Francisco”, una obra esperada por la comunidad de adultos mayores de Río Grande. Así lo anunció el intendente Martín Perez durante una reunión de trabajo con representantes de los Centros de Jubilados, en el marco del Consejo del Adulto y Adulta Mayor.
La construcción de este espacio avanza con financiamiento íntegramente municipal, pese al cese de fondos nacionales destinados a obra pública. El intendente remarcó que la decisión de sostener esta inversión responde a una política de prioridad hacia las personas mayores, y destacó que el Municipio de Río Grande sigue adelante “con esfuerzo y compromiso, pese al difícil contexto nacional”.
Durante el encuentro, llevado a cabo en el marco de este Consejo participativo, Perez compartió la jornada con vecinos y vecinas pertenecientes a organizaciones de adultos mayores. La actividad fue acompañada también por la secretaria de Género y Desarrollo Comunitario, Ivana Ybars, la directora General para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, Analía Caruso, además de concejales y el legislador Raúl Von der Thusen.
Ybars agradeció la presencia de los centros de jubilados y destacó que el Consejo “permite construir respuestas conjuntas y reafirmar nuestro compromiso con quienes han construido la historia de la ciudad”. A su vez, Caruso brindó información sobre el programa “Participación Activa”, una iniciativa municipal que brinda apoyo económico a centros de jubilados para que desarrollen sus propias actividades comunitarias.
El intendente valoró especialmente el trabajo articulado con ediles y legisladores, clave para asegurar el presupuesto necesario. “Seguiremos fortaleciendo los programas existentes y mejorando su alcance, porque entendemos que cuidar a nuestros adultos mayores es una responsabilidad que nos identifica como ciudad”, subrayó Perez.
Por primera vez, el Consejo cuenta con la voz directa de adultos mayores que integran la Dirección General para el Bienestar, un avance que fue celebrado por las autoridades municipales como parte de un modelo de gestión participativa y centrada en las necesidades reales de la comunidad.
