El presidente de Río Grande Activa, Juan Pablo De Luca, trazó un duro diagnóstico sobre el escenario económico y laboral que atraviesa la ciudad, con una combinación de pérdida de puestos industriales, menor consumo y crecimiento del empleo informal. Frente a ese escenario, consideró necesario atender primero la emergencia social, pero también avanzar en actividades que permitan ampliar las posibilidades productivas de Río Grande.
En comunicación con un medio radial, De Luca retomó el diagnóstico realizado por el intendente Martín Pérez durante la presentación del Presupuesto 2027 y sostuvo que la crisis ya excede al sector productivo porque comenzó a impactar directamente sobre la economía cotidiana de las familias.
“Lo primero que hay que hacer es contener la situación social”
De Luca señaló que una de las prioridades pasa por acompañar a quienes perdieron sus fuentes laborales y describió un proceso en el que empleos registrados están siendo reemplazados por trabajos informales o actividades de plataforma.
“Lo primero que hay que hacer es, y que se está haciendo, contener un poco la situación social producto de la situación laboral y económica”, expresó. Además, señaló que la crisis “se traslada a las finanzas de cada casa” y termina deteriorando no solamente el entramado productivo, sino también el social y familiar.
En ese contexto, destacó la propuesta de destinar parte de los recursos del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP) a trabajadores industriales que hayan perdido sus empleos, mediante capacitaciones remuneradas que funcionen como un puente hasta conseguir una nueva inserción laboral.
Industria, construcción y comercio en retroceso
El titular de Río Grande Activa sostuvo que el problema se profundiza porque sectores centrales para la economía local atraviesan un escenario de contracción. En ese punto mencionó particularmente a la industria, la construcción y el comercio.
De Luca afirmó que existen niveles elevados de informalidad y pérdida de puestos registrados, especialmente dentro del sector industrial. “Perdimos prácticamente el 20% del empleo, liderado justamente por la industria”, aseguró durante la entrevista.
También cuestionó que las actividades económicas que actualmente muestran crecimiento a nivel nacional tengan poca incidencia directa sobre Río Grande, mientras que en materia energética señaló que inversiones que anteriormente tenían presencia en la provincia se trasladaron hacia Vaca Muerta.
Producción de alimentos como una alternativa
Frente a las dificultades de los sectores tradicionales, De Luca explicó que Río Grande Activa busca ampliar la producción local de alimentos. Entre los proyectos mencionó el desarrollo avícola y frutihortícola, además de nuevas líneas vinculadas con cerdos, frutillas y plantines.
“La alternativa de producir nuestros propios alimentos es un nicho efectivamente potable”, sostuvo, y explicó que el objetivo no pasa únicamente por el autoconsumo, sino por conseguir escala y ampliar mercados. Actualmente, según indicó, Ushuaia representa el principal destino de venta de los alimentos producidos por Río Grande Activa.
Sin embargo, De Luca planteó que el crecimiento de la producción primaria no debería significar abandonar las capacidades industriales desarrolladas durante décadas en Tierra del Fuego.
“La industria es muchísimo más virtuosa que la producción primaria”
El funcionario consideró necesario vincular el conocimiento tecnológico existente en las fábricas fueguinas con nuevos sectores productivos. Como ejemplo mencionó la posibilidad de incorporar tecnología industrial a sistemas de producción de alimentos bajo cubierta.
“La industria es muchísimo más virtuosa que la producción primaria”, afirmó De Luca, quien recordó la capacidad que demostraron las empresas fueguinas para desarrollar productos tecnológicos de mayor complejidad.
En ese sentido, sostuvo que el desafío consiste en trasladar capacidades y conocimientos hacia nuevos rubros en lugar de reemplazar directamente la industria por actividades primarias. También mencionó experiencias vinculadas con economía circular y producción frutihortícola como alternativas que actualmente están comenzando a desarrollarse.
El rol de las empresas frente a la crisis
Consultado sobre la responsabilidad del sector privado, De Luca diferenció la situación de las grandes compañías respecto de las pequeñas y medianas empresas, al considerar que estas últimas cuentan con un margen considerablemente menor para afrontar períodos de crisis.
“Hay empresas muy grandes que tienen más responsabilidad que otras que son más chicas”, manifestó. Sin embargo, remarcó que cualquier recuperación productiva necesitará necesariamente de participación privada: “No existe la posibilidad de recuperar nuestro aparato productivo y de ambicionar más sin empresas”.
Para De Luca, la relación entre el Estado y el sector empresarial debe incluir negociación, cooperación y condiciones que permitan generar desarrollo local. En ese marco, consideró que aquellas compañías que crecieron acompañadas por la comunidad también deben asumir responsabilidades cuando atraviesan momentos favorables o adversos.
Río Grande Activa prepara una línea de producción porcina
Sobre los próximos proyectos, De Luca adelantó que avanzan los trabajos en la Chacra Agroexperimental para aumentar la producción de plantines y ampliar su comercialización hacia Tolhuin y Ushuaia. También indicó que trabajan con apoyo de empresas nacionales y de la Facultad de Agronomía de la UBA en desarrollos vinculados con semillas.
Uno de los proyectos más próximos será una nueva línea porcina. “Estamos haciendo los trámites finales para sacar nuestra línea de cerdos RGA”, adelantó el presidente de Río Grande Activa, quien explicó que buscarán combinar producción agropecuaria con la capacidad local de faena y posteriormente comercializar los productos en diferentes puntos de la provincia.
De Luca señaló finalmente que Ushuaia se convirtió actualmente en el mercado con mayor capacidad de venta para la empresa, principalmente por el movimiento generado por el turismo y el inicio de la temporada de cruceros. El objetivo será aprovechar esos canales comerciales para generar mayor volumen económico, productivo y laboral desde Río Grande.

