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Reconocimiento y disculpas: sacerdote salesiano asume responsabilidad histórica con el pueblo selk’nam

El sábado pasado, durante la inauguración de la cuarta ‘Expo Agroproductiva’ organizada por el Municipio de Río Grande, el sacerdote Roberto Castello, director de la Escuela Agrotécnica Salesiana, ofreció una disculpa pública al pueblo selk’nam. En un emotivo mensaje, Castello reconoció la responsabilidad de los salesianos en los abusos cometidos contra esta comunidad ancestral, señalando “los errores que hemos tenido en el pasado” y pidiendo perdón en nombre de la institución.

Este acto de arrepentimiento llega en el contexto del 150º aniversario de la presencia salesiana en Argentina, que se celebrará en diciembre próximo. Como parte de esta conmemoración, la Escuela Agrotécnica y el Colegio Don Bosco están produciendo un documental que explora el rol histórico de la congregación en Tierra del Fuego y su influencia en la vida de Río Grande.

Durante su intervención, Castello recordó el testimonio de Margarita Maldonado, referente de los pueblos originarios, quien en una entrevista para el documental habló sobre el impacto de los salesianos en su vida. La palabra «Casa», mencionada por Maldonado para describir a la institución, resonó profundamente en el sacerdote, quien expresó su gratitud hacia los pueblos originarios y su compromiso de «repensar nuestra misión».

Reflexionando sobre el papel de los salesianos en la sociedad actual, Castello afirmó que la congregación busca constantemente redefinir su misión, especialmente en relación con los jóvenes y la comunidad fueguina. Destacó que este proceso implica reconocer el dolor que la misión salesiana generó en el pueblo selk’nam, cuyo sufrimiento ha quedado marcado en la historia de Tierra del Fuego.

Castello recordó las palabras de Margarita Maldonado, quien, al ser consultada sobre sus deseos para los salesianos, expresó su gratitud, pero también pidió una disculpa por los daños sufridos por su pueblo. “Nos pidió que también le pidiéramos perdón”, explicó el sacerdote, reconociendo que este pedido lo llevó a hacer la disculpa pública en el evento.

Al finalizar, Castello justificó estos errores en parte por el gran anhelo de Don Bosco de “llegar a todos y todas, y brindarles las mismas oportunidades”. Sin embargo, reconoció que esta misión, en su implementación, trajo sufrimiento y heridas para el pueblo selk’nam. Con humildad, reafirmó su deseo de disculparse en nombre de la institución, reconociendo la necesidad de abrir un nuevo camino de reconciliación y respeto hacia las comunidades originarias.

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