Quinta Pionera: la huerta fueguina que combina historia familiar e innovación orgánica
En el corazón de la Estancia Viamonte, al norte de Tierra del Fuego, una tradición centenaria de cultivo se renueva con una mirada moderna y sustentable. Allí funciona Quinta Pionera, un emprendimiento hortícola que rescata la herencia agrícola de la familia Bridges y la transforma en una producción orgánica con valor agregado.
Su fundadora, Cristina Goodall, tataranieta del misionero Thomas Bridges, este proyecto surgió de la necesidad de sostener el histórico espacio familiar. “Durante generaciones, las mujeres de la familia se encargaron de proveer alimentos frescos para quienes vivían en la estancia. Cuando me tocó continuar esa tarea, decidí mantener viva esa tradición, pero adaptándola a los tiempos actuales”, contó.
La idea de dar un nuevo rumbo a la huerta nació casi por casualidad, a partir de una visita inesperada. “Una de las personas que vino por cuestiones de trabajo mencionó el ajo negro. Yo no lo conocía y me pareció fascinante. A partir de esa charla nació el proyecto, con ella como co-mentora. Investigamos procesos, recetas y posibilidades, y así comenzó todo”, recordó Goodall.
Lo que empezó como una forma de mantener el lugar, se convirtió en una propuesta agroecológica con enfoque en el valor agregado. Actualmente, la huerta produce ajo negro, caléndula y levístico deshidratado, entre otros cultivos, y experimenta con nuevas alternativas de procesamiento local. “Siempre creí que el desarrollo debía darse en origen. En el sector lanero era difícil lograrlo, pero en la horticultura encontré el nicho perfecto”, destacó la economista agraria.
El espacio conserva su casco histórico, pero con mejoras que permiten aprovechar mejor las condiciones del entorno. “Tenemos un área de cultivo a cielo abierto y un pequeño invernáculo. Además, plantamos fruta fina en sectores estratégicos para generar microclimas que protejan las hortalizas del viento patagónico”, explicó.
Adaptarse al clima extremo fueguino es uno de los grandes desafíos. “Aquí todo debe crecer rápido; hay que aprovechar cada grado de temperatura disponible. La producción exige planificación y mucha observación”, señaló Goodall, quien combina la sabiduría heredada con prácticas agrícolas innovadoras y sustentables.
Hoy, Quinta Pionera representa mucho más que una huerta: es un puente entre el pasado y el futuro productivo de Tierra del Fuego, donde la memoria familiar se transforma en economía local y producción orgánica con identidad propia.
