Matías Villalba, padre de Tayron Lionel, el niño de 3 años que murió luego de ser atendido en el Hospital Regional Río Grande, habló públicamente por primera vez sobre lo sucedido y expresó fuertes cuestionamientos hacia la asistencia médica que recibió su hijo. La familia, representada por el abogado Juan Trepatt, ya interviene como querellante en la causa y busca determinar si existieron responsabilidades profesionales en el fallecimiento.
El pequeño era el menor de tres hermanos y concurría al jardín Tutú Marambá, ubicado en el barrio AGP, donde su muerte también generó una profunda conmoción. Mientras Matías decidió relatar públicamente lo ocurrido, explicó que su esposa Carolina atraviesa un momento de enorme dolor y permanece abocada al acompañamiento de sus otros dos hijos.
Según reconstruyó el padre, Tayron fue llevado inicialmente al hospital porque presentaba fiebre, vómitos y diarrea. En ese momento Matías se encontraba trabajando en Chile y emprendió el regreso hacia Río Grande, aunque no logró llegar antes del fallecimiento del niño.
“Lo llevamos con fiebre, vómitos, diarrea. Pensamos que era algo leve”, relató. De acuerdo con su versión, en la primera consulta el menor fue evaluado rápidamente y luego enviado nuevamente a su domicilio. “Una pediatra lo miró por arriba, nos dio un Ibuprofeno y nos mandó a casa. Ni un análisis de sangre, ni suero, nada”, cuestionó.
Horas después, durante la madrugada, el estado de salud del niño empeoró y su madre volvió a trasladarlo al hospital. “A la madrugada se descompensó, la madre lo llevó de vuelta y ya era tarde. Ya estaba con una infección por todo el cuerpo”, aseguró Villalba, quien considera que la primera intervención médica será uno de los puntos centrales que deberá esclarecer la Justicia.
El padre también manifestó que la familia todavía busca respuestas precisas respecto de la causa de muerte. “Me dicen que fue una infección bacteriana severa, pero en el papel de defunción no dice nada. ¿De qué murió mi hijo entonces?”, expresó.
Por su parte, el abogado Juan Trepatt sostuvo que la querella apunta a establecer cómo fue el procedimiento médico desde el primer ingreso del niño al hospital, qué profesionales participaron y qué decisiones se tomaron. “Acá hay una cadena de negligencias. Primero, mandar a un nene de 3 años a su casa sin estudios complementarios, con esos síntomas. Segundo, no advertir a los padres sobre signos de alarma. Es mala praxis lisa y llana”, afirmó el letrado.
Trepatt confirmó además que la familia ya se constituyó formalmente como querellante y anticipó que solicitarán las medidas necesarias para reconstruir las horas previas al fallecimiento. “Queremos que se sepa la verdad, que se determine quién atendió y por qué no se actuó a tiempo. La familia busca justicia para Tayron”, señaló.
La existencia de una eventual mala praxis, negligencia o responsabilidad penal deberá ser determinada en el marco de la investigación judicial, a partir del análisis de la historia clínica, los registros de atención, las declaraciones y las pericias que puedan incorporarse al expediente.
Entre lágrimas, Matías resumió el motivo por el que decidió hacer público su testimonio: “Yo solo quiero que no le pase a otro nene. Que no le pase a otro papá esto de llevar a tu hijo caminando al hospital y traerlo en un cajón”.

