El senador nacional José María Carambia presentó un proyecto de ley que busca establecer una conexión marítima permanente entre Santa Cruz y Tierra del Fuego, con el objetivo de generar una alternativa íntegramente argentina para el transporte de cargas, vehículos y pasajeros hacia la isla.
La iniciativa propone crear el Corredor Marítimo Austral Argentino, cuya traza prioritaria uniría Punta Loyola, en Santa Cruz, con Cañadón Alfa, en Tierra del Fuego, mediante la utilización de buques RO-RO y RO-PAX. El planteo apunta a reducir la dependencia de los pasos fronterizos y del territorio chileno para conectar por vía terrestre a la provincia fueguina con el resto del país.
Carambia sostuvo que la propuesta excede la discusión sobre transporte y logística y la vinculó directamente con la soberanía, el abastecimiento de la Patagonia Austral y la generación de puestos de trabajo.
“No se trata solo de un tema logístico, es una cuestión de geopolítica, de asegurar el abastecimiento en el sur, de generar empleo en la Patagonia y de hacer valer nuestra soberanía en el Atlántico Sur”, afirmó el senador en declaraciones a TiempoSur.
Una conexión nacional para llegar a Tierra del Fuego
Actualmente, la vinculación terrestre con Tierra del Fuego requiere atravesar territorio chileno y utilizar el cruce marítimo del Estrecho de Magallanes. El proyecto presentado por Carambia busca modificar ese esquema mediante una ruta marítima que permanezca completamente bajo jurisdicción argentina.
La propuesta contempla el transporte de camiones, automóviles, pasajeros y diferentes tipos de cargas a través de embarcaciones especialmente preparadas para ese servicio.
El senador señaló que uno de los propósitos centrales es terminar con lo que definió como una “dependencia histórica de los pasos fronterizos chilenos” y establecer una alternativa directa y permanente entre Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Dentro de ese esquema, el proyecto contempla además tarifas diferenciales para residentes fueguinos y condiciones particulares para el traslado de alimentos, insumos destinados a la industria y servicios considerados esenciales.
Buques RO-RO y RO-PAX para transportar vehículos, cargas y pasajeros
La iniciativa establece que el corredor debería operar con embarcaciones RO-RO y RO-PAX. Los primeros permiten el ingreso y egreso rodado de vehículos y camiones, mientras que los segundos combinan esa capacidad de transporte con espacios destinados a pasajeros.
El proyecto no se limita a establecer el recorrido marítimo, sino que también contempla la infraestructura necesaria para poner en funcionamiento el servicio, incluyendo terminales, rampas y obras complementarias.
Carambia remarcó que la propuesta no contempla la creación de nuevos impuestos para financiar el corredor. Según explicó, plantea utilizar mecanismos que ya se encuentran vigentes.
“El proyecto no crea nuevos impuestos. Dispone la activación del Fondo Fiduciario del Cruce Marítimo del Sur ya existente, para financiar la construcción de terminales, rampas, obras complementarias y la adquisición y mantenimiento de buques”, señaló.
El legislador también mencionó entre las herramientas disponibles la Ley 26.776 y el Fondo Fiduciario del Cruce Marítimo del Sur, y consideró que para avanzar con la iniciativa resta una definición política.
“El Estado ya cuenta con las herramientas y fondos. Solo falta la decisión política de hacerlo realidad”, manifestó.
El proyecto pone el foco en el empleo patagónico
Otro de los puntos centrales de la propuesta está relacionado con el impacto laboral que podría generar la construcción y posterior funcionamiento del corredor.
El texto plantea otorgar prioridad a los astilleros argentinos, utilizar mano de obra de Santa Cruz y de otras provincias patagónicas y favorecer la contratación de proveedores establecidos en territorio santacruceño.
Para Carambia, una conexión directa no solamente permitiría modificar la logística hacia Tierra del Fuego, sino también trasladar hacia territorio argentino una actividad económica que actualmente se desarrolla parcialmente en Chile.
“Proponemos que el corredor marítimo que una Punta Loyola con Tierra del Fuego genere trabajo en Santa Cruz y no en Chile”, afirmó.
El senador profundizó ese planteo al señalar los costos y las dificultades que, desde su perspectiva, genera el actual sistema para trasladar mercadería entre ambas provincias.
“Hoy para llevar producción de Santa Cruz a Tierra del Fuego hay que cruzar cuatro fronteras chilenas, pagar en dólares y perder días. Esa plata y ese trabajo tienen que quedar acá. En obras en Punta Loyola, en nuestros puertos, en nuestros talleres”, expresó.
Para el legislador, el desarrollo del corredor permitiría combinar una política de soberanía con beneficios económicos para la región. “Es soberanía, pero sobre todo es trabajo santacruceño y previsibilidad para toda la Patagonia Austral”, agregó.
Tarifas especiales para residentes fueguinos
La propuesta también incorpora aspectos directamente vinculados con quienes viven en Tierra del Fuego. Entre ellos aparece la implementación de tarifas diferenciales para residentes de la provincia.
A esto se suma la intención de otorgar un tratamiento prioritario al traslado de alimentos, insumos industriales y servicios esenciales, teniendo en cuenta la dependencia logística que presenta la isla respecto del territorio continental.
De concretarse, el corredor permitiría disponer de una vía marítima nacional para el movimiento de vehículos particulares, camiones y pasajeros, además de cargas relacionadas con la actividad productiva.
La iniciativa busca de esta manera que el debate no quede limitado a una nueva alternativa para viajar hacia Tierra del Fuego, sino que abarque el abastecimiento, los costos logísticos y la actividad industrial de la Patagonia Austral.
Un plazo de 180 días para avanzar con los estudios
El proyecto presentado en el Senado declara a la infraestructura necesaria para concretar el corredor como de interés público nacional, estratégico y prioritario.
Además, establece un plazo de 180 días para que el Poder Ejecutivo Nacional presente los estudios de factibilidad técnica y un cronograma de las obras que serían necesarias para avanzar con la conexión entre Punta Loyola y Cañadón Alfa.
Ese punto resulta clave para determinar las características definitivas del servicio, las instalaciones necesarias en ambos extremos del recorrido y las condiciones operativas que requeriría una conexión marítima permanente.
Carambia sostuvo que la iniciativa debe analizarse desde una perspectiva estratégica y volvió a cuestionar que la comunicación terrestre con Tierra del Fuego dependa actualmente del tránsito por otro país.
“Un país verdaderamente soberano no puede depender de fronteras extranjeras para conectar su propio territorio”, concluyó el senador.

