Las familias fueguinas que destinan una parte importante de sus ingresos al pago de préstamos, tarjetas de crédito y servicios podrían acceder a una nueva herramienta financiera para reorganizar sus obligaciones. Un proyecto presentado en la Legislatura provincial propone que el Banco de Tierra del Fuego (BTF) otorgue créditos especiales para cancelar distintas deudas y reunirlas en una sola cuota mensual, con tasas subsidiadas y plazos de devolución de hasta seis años.
La iniciativa busca dar respuesta al creciente endeudamiento de los hogares, especialmente de aquellos que recurren al financiamiento para afrontar gastos cotidianos. La pérdida del poder adquisitivo, las dificultades económicas y el peso de los intereses bancarios aparecen entre los principales fundamentos de la propuesta, que pretende reducir la presión de las obligaciones financieras sobre los ingresos familiares.
A diferencia de las líneas de refinanciación que actualmente ofrece el banco provincial, el nuevo programa permitiría cancelar compromisos contraídos con otras entidades. Esto incluye préstamos personales, tarjetas de crédito, financieras, plataformas fintech, mutuales y cooperativas, además de facturas impagas de electricidad, agua, gas y gas licuado de petróleo (GLP).
El mecanismo previsto establece que el BTF otorgaría un préstamo destinado exclusivamente a cancelar deudas existentes antes de la sanción de la eventual ley. El dinero no sería depositado en las cuentas de los beneficiarios, sino transferido directamente a las entidades o empresas acreedoras, con el objetivo de garantizar que los fondos se utilicen para regularizar las obligaciones declaradas.
Quiénes podrían acceder y cuáles serían los requisitos
El proyecto contempla la participación de empleados públicos y privados, jubilados, pensionados, monotributistas y trabajadores informales. Para acceder, los interesados deberían acreditar una residencia mínima de dos años en Tierra del Fuego, percibir ingresos inferiores a ocho salarios mínimos y demostrar que destinan más del 35% de sus ingresos al cumplimiento de compromisos financieros.
También se exigiría que los solicitantes se encuentren clasificados en las situaciones crediticias 1, 2 o 3 del Banco Central de la República Argentina. Por otra parte, quedarían excluidas las personas que posean más de un inmueble o dispongan de activos financieros suficientes para cancelar sus deudas sin necesidad de recurrir al programa.
En cuanto a las condiciones de devolución, los créditos tendrían plazos de entre 36 y 72 meses, con la posibilidad de acceder a un período de gracia de hasta tres meses para comenzar a amortizar el capital. La tasa de interés estaría limitada al menor valor entre la inflación anual más cinco puntos porcentuales y una tasa nominal anual del 35%, según lo establecido en la propuesta.
Qué diferencia tendría con los planes actuales del BTF
Durante este año, el Banco de Tierra del Fuego implementó distintas alternativas para facilitar la regularización de obligaciones de sus clientes. Entre ellas se encuentran refinanciaciones para personas con atrasos de hasta 60 días, tasas desde el 39% nominal anual, plazos de hasta 72 meses y períodos de gracia de seis meses.
Para quienes registran atrasos superiores a 60 días, también se anunciaron alternativas de financiación de hasta diez años, con tasas del 45,92% o 50,12%, dependiendo de si acreditan sus haberes en la entidad. A estas herramientas se sumaron programas específicos destinados al sector docente, con tasas fijas diferenciadas y plazos extendidos.
La diferencia central del proyecto legislativo radica en que permitiría utilizar financiamiento del banco provincial para cancelar deudas mantenidas con terceros. De aprobarse, una persona podría reunir compromisos de tarjetas, préstamos de otras entidades y servicios públicos dentro de una misma operación financiera, siempre que cumpla con las condiciones exigidas.
Cómo se financiaría el programa
Para sostener el funcionamiento de esta nueva línea crediticia, la iniciativa contempla la creación de fondos integrados por aportes presupuestarios, utilidades no distribuidas del Banco de Tierra del Fuego y otros recursos provinciales. También prevé la utilización de garantías del Fondo de Garantía para el Desarrollo Fueguino (FOGADEF), con el propósito de respaldar las operaciones.
Sin embargo, el texto todavía no establece cuánto dinero sería necesario para implementar el programa, cuántas personas podrían acceder ni cuál sería el costo fiscal de subsidiar las tasas de interés. Tampoco determina el impacto financiero que tendría para el banco provincial incorporar obligaciones que actualmente mantienen los particulares con otras entidades.
La propuesta deberá atravesar el tratamiento legislativo correspondiente antes de convertirse en ley. Por el momento, no se encuentra habilitada una nueva línea crediticia bajo estas condiciones, ya que su implementación dependerá de la aprobación del proyecto y de la posterior reglamentación.
De avanzar, el programa podría convertirse en una alternativa para los hogares que necesitan reorganizar sus compromisos financieros sin recurrir a nuevos préstamos de consumo. El objetivo planteado es que una menor proporción de los ingresos familiares quede comprometida con el pago de deudas y que esos recursos puedan volver a destinarse a gastos esenciales y al consumo dentro de la provincia.

