Productores madereros advierten una fuerte crisis en el sector y aseguran que más del 80% de los aserraderos está paralizado
El sector maderero de Tolhuin atraviesa una de las situaciones más complejas de los últimos años, marcada por la caída de la demanda, la paralización de la construcción y la falta de mercados para comercializar la producción fuera de la provincia. Así lo expresó el productor Luis Mansilla, quien aseguró que más del 80% de los aserraderos se encuentra prácticamente sin actividad.

«Ya ni existimos. Está todo parado, no tenemos movimiento», afirmó Mansilla al describir el presente que atraviesan los productores de la localidad.
El empresario explicó que, además de la disminución de obras dentro de Tierra del Fuego, desaparecieron las posibilidades de vender madera al continente, una alternativa que en años anteriores permitía sostener la actividad durante el invierno.
Ante este escenario, Mansilla inició gestiones para acceder a un crédito que le permita afrontar el pago de salarios y mantener las fuentes de trabajo durante los próximos meses.
«Necesitamos un respiro, un salvavidas para poder seguir», sostuvo, al señalar que actualmente tramita un préstamo bancario para sobrellevar la temporada invernal.
Respecto a los anuncios sobre futuros proyectos habitacionales en Tolhuin que contemplarían el uso de madera local, el productor indicó que hasta el momento los aserraderos no fueron convocados ni recibieron información oficial sobre una eventual participación.
«No estamos notificados. Hay comentarios, pero no pasa más que eso», señaló.
Mansilla también contó que intentó reactivar una carpintería que permanecía inactiva desde hacía varios años con el objetivo de agregar valor a la producción, aunque la falta de demanda frustró esos planes.
«Pensábamos reactivarla antes del invierno para hacer algo diferente, pero nos encontramos con que no pasa nada», explicó. Actualmente, la actividad se mantiene en un nivel mínimo para sostener los puestos de trabajo de los carpinteros.
Al evaluar la situación general del sector, estimó que más del 80% de los aserraderos permanece paralizado y que solo mantienen cierta actividad aquellos establecimientos que cuentan con contratos estables para la fabricación de pallets.
De cara al fin de la temporada invernal, el productor manifestó que existe expectativa por una posible reactivación de la construcción, aunque reconoció que predomina la incertidumbre.
«La esperanza está, pero es solamente eso, esperanza. No sabemos qué va a pasar porque venimos piloteando esta situación desde hace mucho tiempo», concluyó.
