Preocupación por el estado del centro infantil Amanda Beban en Ushuaia: sólo recibe a 20 niños
La comunidad educativa del Centro Infantil Amanda Beban vuelve a alzar la voz frente al deterioro que sufre la institución, que hoy apenas puede recibir a una veintena de niños, a pesar de contar con capacidad para más de cien.
Situado en un edificio que lleva más de 40 años en funcionamiento, el jardín atraviesa una crisis estructural y de personal que, según denuncian trabajadores y familias, no ha sido atendida por las autoridades provinciales. “Hace más de dos meses estamos sosteniendo medidas por falta de recursos humanos y por la ausencia total de inversión en infraestructura”, aseguraron desde el equipo docente.
El reclamo no es nuevo. Desde hace meses vienen advirtiendo sobre las malas condiciones del lugar, que van desde filtraciones y espacios clausurados hasta situaciones graves como la caída de una puerta que golpeó a una trabajadora.
Con 10 salas disponibles y un diseño pensado para contener a más de un centenar de niñas y niños, actualmente sólo 20 asisten al centro. El resto de los espacios permanecen inactivos a la espera de refacciones o refuerzos en el equipo de trabajo. “Es lamentable que un lugar pensado para acompañar a familias en situación de vulnerabilidad esté funcionando al mínimo”, expresaron.
Frente a este panorama, la comunidad educativa y las familias decidieron organizarse. Con materiales reciclados y fondos propios, lograron celebrar el Día de las Infancias con juegos y actividades, en un esfuerzo conjunto para que los niños y niñas puedan seguir disfrutando de un espacio que, pese a todo, sigue siendo de contención y afecto.
“Lo que pedimos no es un privilegio. Es el mínimo que una institución infantil debería tener: un edificio seguro, condiciones laborales dignas y una atención adecuada para los chicos”, manifestaron los trabajadores, que también reclaman aumentos salariales acordes al contexto económico actual.
Finalmente, el pedido es claro: que se visibilice la situación y que las autoridades provinciales dejen de ignorar la problemática. “Queremos que la sociedad sepa lo que pasa adentro de estas paredes. No se trata solo de un jardín: se trata del futuro de nuestros hijos”, concluyeron.
