Preocupación en el Gobierno por datos de inflación y caída de imagen en medio de la tensión política
En medio de una escalada de tensión política y social, el Gobierno nacional analiza con atención los resultados de al menos dos relevamientos que marcan un contexto inesperado para la administración actual.

Según fuentes oficiales y de consultoras, el Ejecutivo sigue de cerca las proyecciones de inflación correspondientes a marzo, que se conocerán en abril, y los recientes sondeos sobre la imagen del Gobierno y de su principal referente. Estos datos representan un desafío para la gestión en un momento marcado por investigaciones judiciales sobre casos de presunta corrupción y cuestionamientos públicos por la administración de algunos funcionarios.
Las estimaciones privadas prevén que la inflación de este mes será superior a los valores recientes, con cifras que oscilan entre 2,8% y 3,5% según la consultora, impulsadas por aumentos en productos clave como la carne y el combustible. El alza de los combustibles, vinculada al impacto del conflicto internacional en los precios del petróleo, se traduce en una presión adicional sobre los precios internos.
Más allá de los números de precios, las encuestas de imagen muestran una caída en la valoración pública del Gobierno y del presidente, alimentada por la percepción de que la situación económica no ha mejorado significativamente desde las elecciones legislativas. En estos sondeos, la mayoría de los consultados afirma no llegar cómodamente a fin de mes y reconoce situaciones de ajuste en su economía familiar.
La preocupación dentro del oficialismo se da también en un contexto de investigaciones judiciales activas, como el caso conocido como Libra y cuestionamientos en torno a viajes y propiedades atribuídos a figuras del Gobierno, que contribuyen a la percepción negativa entre los votantes.
Desde el Ejecutivo sostienen que no se prevén cambios profundos en la dirección de la política económica a pesar de los datos, argumentando que el plan vigente requiere varios años para producir resultados contundentes. Sin embargo, admiten que la evaluación de estos relevamientos será clave en la estrategia de comunicación en las semanas que vienen.
